¿Creerle a las encuestas?

Las enormes discrepancias que han existido entre distintas casas encuestadoras, llevaa pensar que pueden existir errores metodológicos o trampas, por lo que no deberían ponerse en la misma canasta.

Por una #SociedadHorizontal ¡que actúe!

Gran revuelo generó la reciente encuesta publicada por Grupo Reforma la penúltima semana de marzo, según la cual, Claudia Sheinbaum, candidata de Morena, PT y PVEM a la Presidencia de la República, tiene una ventaja de 24 puntos sobre Xóchitl Gálvez, representante de la coalición entre PRI, PAN y PRD. Según esta publicación, un 58% de los encuestados manifestó su preferencia por la candidata oficial, mientras que la abanderada opositora tiene 34%. El candidato del MC, Jorge Álvarez Máynez, aparece con 8% de las preferencias

Por su parte, la casa encuestadora Massive Caller dio a conocer los resultados de su más reciente levantamiento para el 17 de marzo. En dicho estudio, 41.7% de los encuestados manifestó su preferencia por Claudia Sheinbaum, mientras que  35% lo hizo por Xóchitl Gálvez. Sólo 4.1% dijo que apoyaría a MC. Resalta que 19.2% “aún no decide” por quién votaría el próximo 2 de junio. La citada encuesta tuvo una importante difusión en redes sociales, mediante la que se resaltó que, aunque la candidata del partido guinda aventaja a Gálvez, “los puntos porcentuales entre ambas cada vez son menores”. 

Más allá de que cada uno de los cuartos de guerra se esmera en difundir el estudio que más le conviene, la “encuesta de encuestas”, la llamada “poll of polls” que publica Oraculus, en donde se conjuga un total de 25 estudios de distintas casas encuestadoras, entre septiembre del 2023 y marzo del 2024, la candidata de Morena ha tenido entre 60 y 63%, la de la coalición opositora entre 27 y 34%, mientras que el de MC, entre 6 y 10%. En este contexto, vale la pena hacer algunas anotaciones sobre el uso de dichos estudios demoscópicos.

Diferencias. Las enormes discrepancias que han existido entre distintas casas encuestadoras lleva a pensar que pueden existir errores metodológicos o trampas, por lo que no deberían ponerse en la misma canasta. Carlos Bravo Regidor compara resultados presentados por Áltica, que en febrero “registraba que el margen de ventaja de Sheinbaum sobre Gálvez era de 15 puntos (50-35), contra los presentados por De las Heras Demotecnia, que consignaba una distancia de más de 50 puntos (65-25). Ante la profundidad de las diferencias entre unos y otros resultados, cabe la duda razonable de que o alguien ha hecho un mal trabajo o alguien miente deliberadamente. La crítica específica a Oraculus sería ponderar resultados con tan graves discrepancias.

La letra “chiquita”. Frente la publicación de Reforma, varios analistas salieron a señalar que “47% de los encuestados rechazó responder” (470 personas de las mil entrevistadas). “De los 530 restantes, 53% dijo que va con Claudia, es decir, 270 personas”. La pregunta que quisieron dejar en el aire fue: ¿por qué motivo no quiso responder un número tan alto de personas? Si no lo hicieron por miedo –dado que fue realizada en casa– “unas 730 personas podrían no estar dispuestas a votar por Sheinbaum”, argumentaron. Cabe señalar que, quienes no contestaron, también podrían distribuir su voto, de la misma en que lo hicieron quienes sí contestaron. Adicionalmente, habría que hacer el mismo análisis para la hecha por Massive Caller y todas las demás.

Cambios en competencias previas. Luis Carlos Ugalde publicó un interesante mensaje en la red social X en el que muestra que las últimas elecciones han tenido cambios significativos entre los resultados mostrados por las encuestas durante la campaña y el resultado final: en 2000, el cambio entre Labastida y Fox fue de 14.81 puntos; en 2006, entre Calderón y AMLO fue de 10.58%; entre Peña y AMLO, de 16.49 y, finalmente, de 21% entre Anaya y AMLO. Es decir, a dos meses de distancia, aunque las encuestas digan una cosa, los resultados finales aún podrían cambiar.

Sirva este recuento para tener un entendimiento más objetivo de la manera en que funcionan las encuestas. Es claro que la mayoría de percepciones se mantiene a favor de Claudia Sheinbaum. La gran pregunta es: ¿podrá Xóchitl dar un campanazo que la saque de la inercia actual? Aún está por verse. La segunda es: ¿Álvarez Máynez logrará “sobrevivir al voto útil” que podría volcarse a favor de la coalición PRI, PAN, PRD? El debate del próximo domingo 7 de abril ayudará a orientar algunas de estas respuestas. La #SociedadHorizontal deberá estar atenta.

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