#Circos sin animales 2

El problema es que los mismos cirqueros parecen creer que esto está bien.

Como les platiqué el lunes, quiero informar a todos mis lectores sobre la realidad que viven los animales en los circos. Una realidad que, mientras todo el público aplaude, se vive tras bambalinas, en donde los animales permanecen encerrados en jaulas oxidadas en las que apenas se pueden mover.

El problema de todo esto es que los mismos cirqueros parecieran creer que su forma de esclavizar a los animales está bien, y no sólo eso, sino que afirman que una jaula de dos por dos, es suficiente para que un elefante viva, ¿ustedes qué piensan? ¿Será que de verdad son tan recortados de mente que creen que ese espacio es suficiente o sólo lo dicen para ser coherentes con las paupérrimas circunstancias que ofrecen a los animales?

El confinamiento extremo que sufren estos seres esclavizados para mantener a una industria multimillonaria, los lleva a padecer una patología llamada zoocosis, que es un comportamiento común en los animales de los circos y que se acuña porque el cautiverio conduce a la neurosis.

Los animales zoocóticos muestran comportamientos obsesivos, anormales y repetitivos.

Aquel elefante que algún día te pareció muy tierno porque movía su cabeza de un lado a otro o se balanceaba repetidamente, no es más que un elefante enfermo de neurosis por ser sometido al cautiverio y a la tortura de sus amaestradores. Sí, para que un animal aprenda a hacer suertes, el amaestrador lo tortura, lo golpea, lo amedrenta y lo obliga a actuar, so pena de más tortura.

Esta patología los hace lamer repetitivamente los barrotes de su jaula, morder, girar sus cuellos de forma antinatural, balancearse, mecerse e ingerir sus propias heces. Lo más peligroso —y que los que frecuentan estos lugares no tienen idea— es que esta zoocosis también los torna en animales repentinamente agresivos que en cualquier momento podrían atacar al público, que por lo regular se encuentra repleto de niños.

Casos se han visto de leones que se comen a su entrenador ahí mismo como parte del show. Osos que atacan, primates que enloquecen, elefantes que escapan. Créanme, nadie quiere a un animal salvaje, en estado de neurosis, fuera de control.

Ahora, todos podemos hacer algo. Ahora podemos unirnos como sociedad y exigir a los de la Comisión de Medio Ambiente, liderados por el diputado Jesús Sesma @ChuchoSesma, que dictaminen cuanto antes la iniciativa para que ésta pueda ser votada en el pleno de la asamblea.

¿Qué pueden hacer? Muchas cosas: primero, pueden entrar a esta dirección: https://alturl.com/9hue5, allí encontrarán que ustedes mismos pueden pedirles, por correo o por Twitter, que la dictaminen.

Continuamente estaré posteando en mis redes sociales todos los motivos por los que es importante que esta iniciativa salga avante. Pueden ayudarme compartiendo, retuiteando e incluso elaborando sus propios mensajes a todos los de la comisión para que cumplan con su parte.

Si todos ponemos nuestro granito de arena, esta terrible industria puede decaer y así, los Circos Sin Animales fortalecerse como la nueva cara de los circos. Una cara más consciente, más humana y con un ejemplo de por vida para las nuevas generaciones que tienen mucha más empatía con los animales no humanos.

Por favor, siempre usen el HT #CircosSinAnimales

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