¿Desde este 20 de enero, ya Trump Presidente, le interesa a usted lo global?

¿Así de fácil, y así de rápido se logra un cambio cultural en decenas de millones de habitantes de un país como México?

Es un viejo lugar común afirmar que a los mexicanos en general, poco o nada nos interesan los asuntos globales; más precisamente dicho, lo que pasa allá afuera, nos tiene sin cuidado.

Sin embargo, a raíz de la llegada del Sr. Donald Trump a la Presidencia de Estados Unidos hace dos meses, los espacios mediáticos en México se han visto inundados de notas donde, el único tema ha sido —y parece que durante un buen tiempo lo seguirá siendo—, Donald Trump, sus dichos y decisiones, así como sus ocurrencias desafortunadas, por decir lo menos de éstas últimas.

A la par de eso —lo cual, para decirlo claro, a no pocos nos tiene hartos—, no pocos son los que afirman que, más que informar, lo que se busca es desviar nuestra atención de los graves problemas estructurales que enfrenta México, desde hace una buena cantidad de años. En relación con esta posición, le preguntaría a usted: ¿La avalancha mediática con Donald Trump y su Presidencia como centro, en verdad lo ha llevado a interesarse en los asuntos globales, particularmente en la gobernación de aquél, y a desentenderse de nuestros problemas?

No pretendo, en modo alguno, insinuar siquiera que usted deba ser hoy un especialista en las relaciones bilaterales con Estados Unidos, como consecuencia obligada de la avalancha mediática que nos aplasta con notas de Trump; lo que me interesa es algo más simple: ¿Los medios, con esa campaña que según algunos parece estar orquestada, han logrado concretar lo que todavía hace unas semanas parecía imposible: hacer de usted una persona interesada en los asuntos globales?

De ser cierto lo que aquéllos afirman, ¿será ése, entonces, el camino correcto para lograr un cambio profundo en el lector, radioescucha o televidente? ¿Así es como podríamos entonces, hacer que usted se interese en los graves problemas estructurales que desde hace decenios padecemos cotidianamente, sin haberles tirado un lazo siquiera?

¿Así de fácil, y así de rápido se logra un cambio cultural en decenas de millones de habitantes de un país como México? ¿Habrá alguien —con al menos dos dedos de frente—, que piense que ese cambio es posible así, con una avalancha de notas en los espacios mediáticos?

Por otra parte, preguntemos: ¿En verdad los promotores de tanta nota con Trump y su Presidencia como centro, les importa realmente que los mexicanos nos interesemos en los asuntos globales —empezando por el multicitado tema arriba—, y dejemos de lado lo que nos pasa en México? ¿Así de perversos y maquiavélicos son, y así de ingenuos somos, que donde quiera vemos conjuras y complós?

Le diré lo que pienso al respecto: Estoy convencido de que no hay —en modo alguno—, una acción concertada para que, mediante la utilización mediática de Donald Trump y su Presidencia, alguien interesado en lograr que desviemos la atención de nuestros problemas pudiere salirse con la suya.

Se requeriría ser muy ingenuo —para no utilizar otro adjetivo— para pensar, que a golpe de notas en los espacios mediáticos alguien podría lograr —casi instantáneamente—, que los mexicanos nos volcáremos a estar al pendiente de lo que dijere e hiciere el presidente Donald Trump.

Dejemos de ver conjuras por todos lados; los espacios mediáticos pronto encontrarán otro tema y nosotros, a querer y no, deberemos enfrentar nuestros problemas. Esto no significaría en modo alguno, ignorar lo que sucede allá afuera puesto que, nunca como ahora, todo importa y todo afecta.

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