¿Y si la demografía le impidiere a Trump, concretar sus ocurrencias?
Tanto Estados Unidos como Reino Unido van a enfrentar una situación que, ni Trump ni los promotores del Brexit se atrevieron a explicar.
En varias ocasiones he comentado con usted aquí, los efectos en la vida económica de un país, de la transición demográfica que los especialistas han llamado Envejecimiento Demográfico. Ésta, para decirlo pronto, se traduce en los siguientes elementos: Una caída de la fertilidad —en no pocos casos por debajo de la tasa de reposición: 2.1 hijos nacidos vivos por mujer durante su vida fértil, y la reducción sensible de la mortalidad.
Pocos hijos y muchos viejos, podría ser el resumen extremo de esa transición demográfica.
Ahora, frente a los planteamientos del presidente Trump en lo que se refiere a su ocurrencia —sin sustento alguno—, de deportar a millones de trabajadores de Estados Unidos, que habrían entrado a ese país a trabajar sin cumplir, como bien sabemos, con las formalidades que la legislación vigente establece, ¿qué podemos decir? Veamos.
Hace siete días, este 22 de febrero, el periódico The Wall Street Journal, publicó una interesantísima nota de la autoría de Greg Ip bajo el título, por demás sugerente: Trump’s Hard Line on Immigration Collides with U.S. Demographics (La línea dura de Trump en inmigración, choca con la composición demográfica de Estados Unidos).
¿Qué plantea esta colaboración? Esencialmente, que en la medida que la población de Estados Unidos envejezca y la fertilidad, construir una fuerza de trabajo será más difícil sin inmigrantes.
Por si lo anterior no bastare, ese mismo día en el mismo periódico, apareció otra nota de Jacob Unge, Heather Haddon y Eric Morath bajo el título siguiente: Immigran Crackdown Worries Food and Construction Industries (La aplicación de la ley a los inmigrantes preocupa a las industrias de los alimentos y la construcción).
(Las ligas de ambas notas, son éstas:
https://www.wsj.com/articles/trumps-hard-line-on-immigration-collides-wi...
https://www.wsj.com/articles/trump-immigrant-crackdown-worries-food-and-... ).
Esto que señalan los dos artículos, es muy similar a la situación que se generará en el Reino Unido con el Brexit. La revista inglesa The Economist, en su edición de este 23 de febrero, publicó la nota titulada: Farmers may be among the first to feel the effects of Brexit (Los agricultores pueden estar entre los primeros en sentir los efectos del Brexit).
Otra vez la misma situación, una sociedad senescente, que depende de trabajadores migrantes. Éstos, en caso de tener que salir, o ya no poder ingresar a Reino Unido para realizar labores en la agricultura, causarían un efecto negativo que se dejaría sentir en la economía de ese país.
En ambos casos, ¿por qué? Esencialmente, por una visión de rechazo al ajeno la cual, además de estar alejada de toda racionalidad económica, se alimenta de temores al ajeno y a los efectos de una interdependencia económica la cual, la clase política no se ha tomado la molestia de explicar a sus electores, bondades y beneficios.
Hoy, quizás junto con Francia en pocos meses —espero estar equivocado en esto último—, tanto Estados Unidos como Reino Unido van a enfrentar una situación que, ni Trump ni los promotores del Brexit se atrevieron a explicar poniendo la verdad por delante, sino que utilizaron la mentira burda o las medias verdades, con miras a salirse con la suya.
¿Le suena familiar esta conducta, de alguien que en México hace lo mismo? Cuidado con López; hoy es el tiempo de desenmascararlo. Mañana podría ser demasiado tarde.
