LA HORA DEL DÍA
¿Por qué las ciudades se sienten diferentes según la hora del día?
R. Los urbanistas suelen decir que una ciudad tiene múltiples personalidades, y el tiempo es una de las fuerzas que las moldea. La luz de la mañana revela detalles que desaparecen por la noche, mientras que las sombras del atardecer suavizan los bordes de los edificios y crean una sensación de escala diferente.
La actividad humana también cambia la temperatura emocional de un lugar. Una plaza que se siente tranquila al amanecer puede sentirse tensa al mediodía y festiva al anochecer. El sonido también influye.
El tráfico, los pájaros, la música y las conversaciones suben y bajan siguiendo patrones distintivos. Incluso la temperatura y el viento cambian a lo largo del día, alterando la forma en que la gente se mueve y se reúne. Lo que llamamos el carácter de una ciudad suele ser una coreografía de luz, sonido y presencia humana que nunca se repite exactamente de la misma manera.
Una de sueño es la ciudad de San Petersburgo, en unos días llamados las Noches Blancas, se hace referencia a un fenómeno de luz natural que ocurre cada verano, cuando el sol apenas se pone y la ciudad nunca oscurece por completo. Es uno de los elementos más famosos de la ciudad y un importante evento cultural, inolvidable experiencia.
EL TIEMPO
¿Por qué sentimos que el tiempo pasa más rápido a medida que envejecemos?
R. La percepción del tiempo está ligada a la novedad. Cuando somos jóvenes, todo es nuevo: cada experiencia se registra con detalle. Con los años, la rutina se impone y el cerebro agrupa eventos similares, haciendo que los días parezcan más cortos.
Le pido se siente antes de leer esta oración: “Además, al tener más años vividos, cada año representa una fracción menor de nuestra vida total. Un año a los diez es un 10%; a los cincuenta, sólo un 2%”.
LAS DECISIONES
¿Por qué nos cuesta tanto tomar decisiones, incluso cuando no son importantes?
R. Naturaleza humana, porque decidir implica renunciar. Aunque sea entre dos sabores de helado, el cerebro activa mecanismos de evaluación, anticipación y pérdida. Además, vivimos en una era de sobreinformación y opciones infinitas, lo que genera parálisis por análisis.
Curiosamente, estudios muestran que las decisiones tomadas con rapidez y confianza suelen ser igual de efectivas que las meditadas durante horas. El problema no es elegir mal, sino no elegir.
LLORAR
¿Por qué lloramos cuando estamos tristes?
R. Le comparto que llorar no es sólo una reacción emocional: es una respuesta biológica y social profundamente humana. Existen tres tipos de lágrimas: basales (que lubrican los ojos), reflejas (que responden a irritantes como el humo o la cebolla) y emocionales. Estas últimas son exclusivas de los humanos y se activan por sentimientos intensos como tristeza, alegría o frustración. Llorar ayuda a liberar tensión, comunicar vulnerabilidad y, curiosamente, puede generar empatía en quienes nos rodean.
