Sin maquillaje/ arlamont@msn.com/ 20 de abril de 2026

Alfredo La Mont III

Alfredo La Mont III

Sin maquillaje

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¿Es normal ir al baño sólo cada dos o tres días?

R. Más común de lo que se admite en sobremesa. El estreñimiento afecta a una de cada cuatro mujeres y a uno de cada seis hombres mayores de 65 años, y aumenta con la edad. Pero la frecuencia, por sí sola, no define el problema. Hay personas perfectamente sanas que evacúan cada dos o tres días sin dolor ni esfuerzo. El verdadero indicador es la dificultad, no el calendario.

La ciencia reciente apunta a un culpable menos obvio: todo el patrón alimentario, no sólo la falta de fibra. Las dietas ricas en plantas —frutas, verduras, legumbres, granos enteros— reducen hasta 20% el riesgo de estreñimiento, incluso sin aumentar la fibra. La hidratación adecuada aporta otro beneficio: quienes obtienen líquidos de agua, bebidas y alimentos tienen 46% menos probabilidades de estreñirse.

El enemigo silencioso son los ultraprocesados: por cada 10% extra de calorías provenientes de ellos, el riesgo sube 17%. Mucho azúcar, mucha sal, poca fibra y grasas que ralentizan la digestión.

Alerta: si evacuar duele, requiere maniobras o depende del laxante, no es normal. Si depende de verduras, agua y caminar, probablemente sí. El cuerpo avisa; lo difícil es escucharlo.

TEPIC

En reciente columna escribí acerca de los lugares que generalmente se aceptan como buenos y “no tan buenos” para vivir. Un amable y asiduo lector, don Ignacio Javier González Angulo, me comentó que “con sus bemoles, pero en Tepic se vive muy feliz”.

Ahora con gusto le comparto a mis lectores esta perspectiva de Tepic:

¿Por qué Tepic es un buen lugar para vivir?

Porque Tepic es ese secreto que México nunca se tomó la molestia de esconder, pero que pocos miran con atención. No tiene el caos de Guadalajara ni los precios de Monterrey, y aun así ofrece algo que las grandes ciudades ya perdieron: vida normal. Esa rareza.

Para empezar, el costo de vida es razonable. Razonable de verdad: renta, comida, transporte… todo cuesta lo que debería costar en un país donde el salario mínimo existe. El tráfico es tan moderado que uno puede llegar a tiempo sin recurrir a aplicaciones de navegación ni a plegarias.

La calidad de vida sorprende: clima templado casi todo el año, acceso rápido a playas espectaculares como San Blas o Sayulita, y una escena gastronómica que mezcla tradición nayarita con creatividad joven. 

Además, Tepic es lo suficientemente grande para tener servicios, hospitales y universidades, pero lo bastante pequeño para que la vida no se convierta en un deporte extremo.

La ironía es que muchos buscan “bienestar” en ciudades saturadas mientras Tepic ofrece exactamente eso: seguridad relativa, ritmo humano y espacio para respirar. No es perfecto, pero es uno de esos lugares donde la vida se acomoda sin pedir permiso.

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