LA CRISIS TÓXICA
Hace uno días leí un encabezado que decía algo así como “la crisis tóxica que Estados Unidos derrama en Mexico”, ¿me puede ampliar y explicar de qué se trata?
R. Con gusto, México y la “crisis tóxica” se refiere a que, según el relator de la ONU Marcos Orellana, México enfrenta una “crisis tóxica” porque se ha convertido en un destino de desechos peligrosos provenientes de Estados Unidos, desde residuos industriales hasta plásticos y pesticidas prohibidos en otros países. Esta carga adicional llega a un país donde las normas ambientales son débiles y la supervisión es insuficiente, lo que permite que la contaminación se acumule durante años.
En su misión de 11 días, Orellana identificó más de mil sitios contaminados, muchos convertidos en “zonas de sacrificio”: comunidades donde enfermedades como cáncer, problemas respiratorios y abortos espontáneos se vuelven parte de la vida cotidiana. Señaló casos emblemáticos: descargas industriales en el río Atoyac, granjas porcinas que contaminan el agua en Yucatán y el derrame de ácido sulfúrico en el río Sonora, cuyas secuelas persisten.
El experto advierte que esta situación vulnera el derecho a un ambiente sano y refleja cómo la sobreproducción y el consumo estadunidense externalizan sus costos hacia México.
La combinación de importaciones peligrosas, regulación laxa y falta de vigilancia ha creado un escenario donde, en palabras de Orellana, existe una forma de “contaminación legalizada”.
ASMA Y TORMENTAS
¿Qué hay de cierto que las tormentas eléctricas agravan los síntomas del asma?
R. Aunque la lluvia suele limpiar el aire, las tormentas eléctricas hacen lo contrario. Sus corrientes descendentes de aire frío concentran polen y esporas de moho cerca del suelo.
Luego, el viento, la humedad y hasta los rayos rompen esos granos en partículas microscópicas que pueden penetrar profundamente en los pulmones.
En los primeros 20–30 minutos de la tormenta, estas partículas se aerosolizan y se inhalan en grandes cantidades, lo que puede desencadenar ataques bruscos, incluso en personas que sólo tienen alergias estacionales.
El riesgo es mayor en quienes tienen asma mal controlada, rinitis alérgica o sensibilidad al polen de pastos. En eventos extremos, como uno en Melbourne en 2016, miles de personas necesitaron atención urgente.
¿Cómo protegerse?
• Evite salir antes y durante la tormenta, especialmente si hay alto conteo de polen.
• Cierre ventanas y use aire acondicionado en modo recirculación.
• Tenga a la mano su inhalador de rescate y siga el plan de acción para el asma.
• Mantenga controlada sus alergias: reduzca la exposición al polen y use el tratamiento indicado.
Si los síntomas no mejoran tras usar su inhalador, busque atención médica.
