BASQUIAT
¿Por qué Jean‑Michel Basquiat sigue siendo tan famoso?
R. Basquiat se volvió un código cultural. Su mezcla de grafiti, crítica racial y símbolos casi infantiles creó un lenguaje visual que nadie más tenía. Su alianza con Andy Warhol lo catapultó, pero su potencia venía de otro lado: hablaba de violencia policial, desigualdad y orgullo afrocaribeño cuando casi nadie en el arte lo hacía. Su muerte, a los 27 años, consolidó el mito, pero el mercado hizo el resto: sus obras superan los 100 millones de dólares y funcionan como termómetro del gusto global.
No es sólo un artista caro, es un artista útil para entender el poder, la identidad y la rabia urbana. Por eso sigue siendo referencia, incluso para quienes nunca han pisado un museo.
YOKO ONO
¿Qué papel tuvo Yoko Ono en la historia de John Lennon?
R. Yoko Ono no rompió a los Beatles; rompió la idea de que Lennon debía ser sólo un Beatle. Su influencia fue artística, política y emocional. Lo introdujo al arte conceptual, a la performance y a una visión más radical del activismo. Sus “bed‑ins” por la paz fueron tan criticados como influyentes, y su presencia constante en el estudio incomodó a muchos, pero también abrió un espacio creativo distinto. Tras el asesinato de Lennon, Yoko se convirtió en guardiana de su legado y en figura clave del arte contemporáneo. Su reputación ha sido injustamente caricaturizada, aunque su impacto real está más cerca de la colaboración que del conflicto.
Y LOS HIJOS
¿Qué pasó con los hijos de John Lennon?
R. Sean y Julian Lennon tomaron caminos distintos, pero ambos viven bajo la sombra luminosa y pesada del apellido. Julian, hijo de Cynthia Powell, desarrolló una carrera musical sólida y un activismo ambiental notable. Su relación con John fue complicada, algo que él mismo ha narrado en entrevistas y en su documental Through the Picture Window.
Sean, hijo de Yoko Ono, se movió hacia la experimentación: produce, compone, toca múltiples instrumentos y colabora con proyectos alternativos como The Claypool Lennon Delirium. Ninguno busca replicar a su padre; más bien administran un legado que el mundo insiste en reinterpretar. Su vida pública es discreta, pero su influencia cultural sigue creciendo.
A MARTE
¿Es realista pensar en viajar a Marte y regresar?
R. La idea ya no pertenece a la ciencia ficción. Las agencias espaciales y empresas privadas trabajan en sistemas de propulsión, hábitats y protección contra radiación para misiones tripuladas. El reto no es llegar, sino sobrevivir al trayecto de seis a nueve meses, mantener la salud física y mental y asegurar combustible para el regreso. La NASA y SpaceX prueban tecnologías para producir oxígeno y metano en Marte, lo que permitiría despegar desde allá. El obstáculo mayor sigue siendo biológico: el cuerpo humano no está diseñado para la microgravedad prolongada. Aun así, el primer viaje de ida y vuelta podría ocurrir en las próximas décadas. La pregunta ya no es si podremos, sino quién querrá ser parte del experimento.
