Sin maquillaje/ arlamont@msn.com/ 15 de abril de 2026

Alfredo La Mont III

Alfredo La Mont III

Sin Maquillaje

EL SISTEMA INMUNOLÓGICO 

¿Hay algún alimento que sea de beneficio puro?

R. El sistema inmunológico humano actúa como un mecanismo de detección refinado por millones de años de evolución. Escanea constantemente el cuerpo en busca de señales moleculares que indiquen si debe atacar o permanecer en reposo. Estas señales provienen principalmente de patógenos, células dañadas u hormonas propias del organismo. En 2019, un laboratorio alemán reveló una fuente sorprendente: el ácido fenil-láctico (D-PLA), presente en el chucrut. Al consumir chucrut, esta molécula fermentada ingresa al torrente sanguíneo y activa el receptor HCA3 en células inmunitarias, provocando una respuesta antiinflamatoria potente. El D-PLA, producido por bacterias lácticas junto al ácido láctico, es cien veces más efectivo que otros ligandos conocidos de HCA3. Otros alimentos fermentados ofrecen beneficios similares gracias a las mismas bacterias. Incluyen kimchi coreano (col y rábano fermentados), verduras encurtidas como pepinos o zanahorias, ciertos yogures y quesos, y panes de masa madre. Todos generan metabolitos que modulan la inflamación y la inmunidad en estudios celulares.

EL DE CABECERA

¿Qué pasó con el médico de cabecera?

R. Durante buena parte del siglo XX, el médico de cabecera era una figura casi familiar: llegaba a la casa con su maletín negro, revisaba al paciente en la sala y dejaba instrucciones que la abuela repetía como si fueran ley. Pero ese mundo empezó a desvanecerse cuando la medicina se volvió demasiado grande para caber en una visita domiciliaria. La transformación comenzó con la tecnología. Los nuevos instrumentos —rayos X, laboratorios, equipos de diagnóstico— exigían espacios especializados. La ciencia dejó de viajar en maletín y se instaló en hospitales y consultorios, donde podía desplegar todo su potencial. A eso se sumó un cambio económico inevitable: un médico podía atender a muchos más pacientes en su consultorio que recorriendo la ciudad de casa en casa. Las aseguradoras reforzaron esa lógica al reembolsar mejor la atención en instalaciones médicas. Con el tiempo, la profesión también se volvió más compleja. Tras la Segunda Guerra Mundial surgieron especialidades que requerían equipos, protocolos y equipos de apoyo. La medicina moderna ya no cabía en una sala de estar. Y, como si fuera poco, crecieron las exigencias legales y administrativas, que empujaron a los médicos hacia entornos más controlados y estandarizados.

Paradójicamente, hoy la historia empieza a dar un giro. La telemedicina, los diagnósticos portátiles y la atención domiciliaria para adultos mayores están reviviendo, poco a poco, la idea de que la salud también puede tocar a la puerta.

EL ESPEJO

¿Siempre hay que tocar el espejo del cuarto del hotel?

R. La famosa recomendación de “tocar el espejo del hotel” nació como casi todo en la vida moderna: de un video viral grabado en vertical y con música dramática de fondo. Según esta escuela de detectives digitales, basta con pegar la uña al espejo para descubrir si alguien te está observando desde una habitación secreta. Porque, claro, todos los hoteles del mundo tienen tiempo, presupuesto y vocación de villano de película para instalar espejos de dos vías. La realidad es menos cinematográfica. Los expertos en seguridad coinciden en que encontrar un espejo de dos vías en un hotel legítimo es tan probable como que el minibar sea gratis. Lo que sí existe —y por eso el mito no muere— son las cámaras ocultas en alojamientos improvisados, ésas donde el anfitrión promete “experiencia auténtica” y entrega una llave que parece comprada en una ferretería de 1987.