EQUINOCCIO
¿Es cierto que el día y la noche duran exactamente lo mismo durante el equinoccio de otoño?
R. No, y el error lleva siglos repitiéndose. El equinoccio, este año fue el 22 de septiembre, marca el instante en que el Sol cruza el Ecuador celeste, no un reparto perfecto de 12 horas de luz y 12 de oscuridad. La atmósfera refracta la luz solar hacia arriba, permitiendo ver el Sol minutos antes de que geométricamente haya salido y después de que ya se puso; además, el disco solar tiene tamaño, no es un punto, así que empieza a iluminar antes de asomar por completo. El resultado: el día real dura varios minutos más que la noche. El reparto exacto, el “equilux”, ocurre unos días antes del equinoccio de otoño, y después del de primavera, según la latitud.
BALÓN
¿Sabe usted que fue lo que logró el delantero mexicano Julián Quiñones que ni Cristiano Ronaldo consiguió este año?
R. Colarse entre los 30 nominados al Balón de Oro 2026, lista que France Football reveló el 8 de septiembre. Quiñones, del Al-Qadisiya saudí, entró gracias a su Mundial con la selección mexicana; Cristiano, ausencia notable, se quedó fuera. La otra sorpresa fue el regreso de Lionel Messi, nominado por primera vez desde 2023 tras un Mundial que reavivó su candidatura, aunque el vigente ganador, Ousmane Dembélé, del PSG, también repite en la lista. La gala, el 26 de octubre, se celebrará por primera vez fuera de París. Londres fue elegida para conmemorar los 70 años del premio, en homenaje a Stanley Matthews, su primer ganador en 1956. El trofeo, hecho a mano, tarda unas 100 horas en fabricarse.
CORAZÓN
¿De dónde salió ese símbolo bilobulado y puntiagudo que no se parece en nada al músculo que bombea sangre en tu pecho?
R: Nadie lo sabe con certeza, y eso ha producido muchas teorías. Una apunta al silphium, una planta anticonceptiva de la antigua Cirene cuya semilla en forma de corazón aparecía en monedas —y que la humanidad extinguió a fuerza de recolectarla—. Otra culpa al arte medieval religioso, que dibujaba corazones anatómicos mal y terminó estilizándolos. Una tercera, menos romántica, lo vincula con representaciones de glúteos o senos en la iconografía clásica. Lo único seguro es que el corazón real —esa masa de músculo asimétrica y poco fotogénica— jamás habría triunfado como emoji. A veces el marketing le gana a la anatomía por goleada.
PAÑUELO
¿En qué momento ese cuadrito de tela que tus abuelos llevaban siempre en el bolsillo se convirtió en pieza de museo?
R: El Kleenex lo mató, básicamente. La marca lanzó sus pañuelos desechables en los años 20 como removedor de maquillaje (como esta columna), pero en los 30 descubrió, gracias a las cartas de sus propios clientes, que la gente los usaba para sonarse la nariz, y reorientó toda su campaña hacia ahí. Sumado al avance en la comprensión de gérmenes y contagios, el pañuelo de tela empezó a verse menos como elegancia y más como reservorio ambulante de bacterias. Hoy sobrevive en tres nichos: la moda (el de bolsillo del saco), ciertas tradiciones religiosas o folclóricas, y el bolsillo trasero de algún nostálgico que se resiste a tirar dinero en cajitas de papel. El resto del mundo, resfriado en mano, votó por lo desechable.
