Es casi como esa triste frase de “no hay muerto malo”, porque de veras cómo cambia la cosa cuando los eligen para el Salón de la Fama del Beisbol.
El recinto histórico de Cooperstown, Nueva York, recibirá a tres peloteros a quienes, en su momento, se les cuestionó demasiado por varias razones y, ahora, pues tendrán que ensalzarlos, ni modo, a la de a fuerzas.
La ceremonia a realizarse el domingo 26 de julio de este año tendrá a Jeff Kent (vía “Comité de las Eras”), a Carlos Beltrán y a Andruw Jones: de verdad, varios han de estar tragándose sapos por todo cuanto dijeron hace un tiempo. Y quizá tengan algo de razón, la verdad, Kent, un muy buen camarero, aunque… ¿así como para una inmortalidad? Con el muy MUY señalado Carlos Beltrán a partir de su “papel” en el castigado espionaje para el equipo espacial y pues, todos vimos cómo fue el casi penar de las últimas temporadas de Andruw Jones.
Hay que reconocer algo: tuvieron sus buenas campañas estos hoy elegidos vía votación, pues casi sacaron las de cocodrilo para que esos sufragantes de la BBWAA terminaran dándoles ese boleto de oro para una memoria superespecial dentro de la historia del beisbol profesional.
Eso que sí lograron Beltrán y Jones (quizá Kent no recurrió tanto a eso), es algo lo cual falló miserablemente el combo de ligas profesionales de nuestro México, creyendo que desde la avaricia un simple hashtag le iba a dar el acceso al extrañado y querido Toro Fernando Valenzuela, quien, precisamente hace semanas, nos pudo dar esa gran alegría a México.
¿Cómo estará el “precio del abarrote” como para que pongan a Buster Posey en status de “seguro para ser elegido” el próximo año junto a un Jon Lester con sus apenas 200 victorias y su pírrico WAR de 43.4? Están abaratando mal plan la cosa, mientras siguen dejando de lado a Barry Bonds, Roger Clemens, Curt Schilling, Andy Pettitte y hasta a un Pete Rose en estas épocas donde las apuestas están metidas hasta la cocina.
Hablando de esa parte infaltable del hogar, es donde nos damos cuenta de lo cada vez más impresentable en cuanto el cómo unos electores con un sándwich calientito en la mano pueden “hacer menos” lo que fue el vivir viajando, sorteando lesiones, nostalgia por la familia, todo eso vivido en esas laaargas temporadas por parte de los peloteros, sí, esos protagonistas quienes SÍ hicieron los lances y las hazañas, en fin, esto nos está llevando al despeñadero de una historia donde sí tienes a un Kent y no a un Bonds, así de inexplicable desde la elección de un glotón con la facultad de hacer menos a verdaderos titanes… Cooperstown merece otra cara.
Otro tema ARDIENTE viene en estos momentos con el empuje de todos los dueños (¿excepto los LAD? jaja) para establecer un tope salarial; se viene una discusión que ni filme italiano.
