El aceite...

Ah, cómo hay peloteros de todo tipo…

Los hay serios, concentrados en ganar, en el turno a turno para conectar de hit o los abridores totalmente concentrados en encontrar la zona (las esquinas de) con un comando espectacular.

Los hay también desenfadados, con un talento enorme como para mostrar esas cualidades a pesar de estar en una situación de esas “de presión”.

Justamente este mes de los disfraces no deja mucho para ocultar: quienes son los realmente dispuestos a ganar se concentran a tope, tratando de aliviar esa —en ocasiones ineludible— presión, con buenas actuaciones.

Uno de esos jugadores con innegables cualidades es Jazz Chisholm Jr como el segunda base de los Yankees de Nueva York, siempre inquieto, con cinturón colorido, sus trencitas, recientemente criticado por algunos al salir al diamante con una paleta tipo Tutsi Pop, ahí en esa zona del infield como parte de las buenas cartas credenciales de los del Bronx para esta peligrosa confrontación ante unos temibles líderes como los Rayos de Tampa.

Un error EVITABLE por parte del delgado camarero abrió la puerta para esos Rayos con plenas gas de sacar la escoba… la cosa es, de verdad, ¿no pensó en aquello de “guárdate la pelota y evita regalar”?

Son detalles finos, de esos que se constituyen en los famosos breaks como esas fallas, desconcentraciones las cuales constituyen precisamente el caminito para las inercias por las cuales llegan las eliminaciones, sorpresivas o no. No se puede dejar decir aquello de como el beisbol es un deporte tan preciso en el cual un error —incluso mental y no anotado como tal— puede dar al traste con un temporadón, con la evaporación de las ilusiones incluso para una Serie Mundial.

Varios juegos, en esa perenne exactitud, están resolviéndose con un glitch, con un resbaloncito o una mala decisión en el tiro, en verdad estamos observando una era de un beisbol pleno en capacidades atléticas, desgraciadamente (y no estamos invocando a SkyNet con la IA) el factor humano es el que llega a fallar y eso también hace MARAVILLOSO a nuestro rey de los deportes.

Esta bonita etapa donde incluso puede verse a los dueños de equipos ahí, al borde del drama, atentos a cada pichada, como este refrescante matrimonio moviendo a estos Padres de San Diego, los cuales seguramente tendrán un gran futuro.

Todo esto pasa mientras los Dodgers de Los Ángeles siguen firmes a por su tricampeonato (a ver si ellos sí pueden), pasando por encima de unos Bravos de Atlanta a quienes, la verdad, se les veía más fuerza del Tomahawk.

Claramente, el “riesgo” también es de una probable Serie Mundial entre estadios con reglas de techos y eso para algunos puede ser divertidísimo, pero Milwaukee comparte con Tampa esa rara peculiaridad, eso sí, vaya equipazos ambos.