La utopía bicicletera de Clara

Adrián Rueda

Adrián Rueda

Capital político

Luego de casi dos años, Clara Brugada parece haber encontrado la fórmula para que los capitalinos no sufran de tráfico, baches, asaltos ni de los cotidianos retrasos en el Metro: ¡que no salgan de sus casas durante el Mundial!

La gobernante presiona para que, durante la fiesta futbolera, las empresas autoricen el home office a sus trabajadores. Parece que quisiera esconder la basura bajo la alfombra: que los capitalinos no salgan para que no generen tráfico, aglomeraciones ni el colapso de los servicios.

O sea, mostrar al mundo una ciudad que está lejos de lo que cotidianamente sufren sus habitantes. Que se muestre bonita, limpia, iluminada, sin baches y segura, al menos en la ruta del estadio Azteca.

Como punta de lanza está su ciclopista sobre calzada de Tlalpan, que ayer inauguró oficialmente, pero que no está terminada, lo cual no es problema para la 4T.

Si Andrés Manuel López Obrador inauguró un aeropuerto a medias; una refinería que no procesaba un solo litro de petróleo y un Tren Maya que se sigue construyendo, por qué ella no. Quiere que los capitalinos se escondan, porque qué pena con los invitados.

Además, su recomendación es absolutamente 4T, como la que el 17 de julio pasado hizo la propia Presienta: “Nuestro objetivo es que baje el costo de la luz. ¿Y cómo lo vamos a hacer?, pues si se consume menos luz se va a pagar menos”.

Pero la inquilina de Palacio no es la única: el 12 de noviembre, durante su comparecencia en el Senado, Mario Delgado, titular de la SEP, negó que haya aumento de deserción escolar y lo explico así: “Los niños que no nacen no van a la escuela”.

Zoé Robledo, director del IMSS, que el 2 de diciembre dijo que para acabar con el desabasto de medicinas, la solución es no enfermarse. Pero su colega del ISSSTE, Martí Batres, no quiso quedarse atrás y dijo que no hay medicinas, pero sí “apapachos curativos”.

Por eso, doña Clara dice lo que dice, en busca de que los turistas se vayan felices y hablando maravillas de ella. Ayer inauguró su ciclopista en Tlalpan y, tan sabía que no estaba terminada y que hay una gran inconformidad ciudadana, que no se atrevió a poner un pie en una bici.

En el olvido quedó la imagen promocional de su primer Informe, montada en una, con uniforme y casco de ciclista, presumiendo la construcción 88 kilómetros de inexistentes ciclovías.

Sabía que podría ser increpada por los inconformes y tuvo miedo; prefirió el cobijo de un templete con acarreados, donde ofreció crear una utopía para ciclistas, aunque aún deba 99 de las 100 que prometió entregar durante su mandato.

A pesar de no haber cumplido, ha prometido utopías extra para perros y gatos del Refugio Franciscano, desalojado en Cuajimalpa. Una para los deportistas capitalinos, luego de abanderar a la delegación para la Olimpiada Nacional de la Conade 2026.

Al paso que va, Brugada acabará prometiendo utopías para desaparecidas, para sexoservidoras afectadas o para capitalinos sin agua potable.

Por lo pronto, quiere ver a la capital como pueblo bicicletero.

CENTAVITOS

Quien seguramente tendrá un problema de éxito es el diputado Pedro Haces Lago tras la presentación de su libro sobre la historia de Tlalpan, con el que arranca su promoción en busca de esa alcaldía. Seguramente su evento generó algunos cólicos entre sus colegas que sueñan con la misma silla, pues a la presentación lo acompañaron peces gordos, como Rafa Guerra, presidente del Tribunal de Justicia capitalino, y la ministra Yasmín Esquivel.