Se desploman los números de Clara

Si bien destacan la entrega de becas y apoyos, en rubros como transporte, agua potable, drenaje, vialidades y servicios en general sale reprobada.

Adrián Rueda

Adrián Rueda

Capital político

Mientras Clara Brugada pide a los medios hacer un pacto para bajarle a la nota roja, y con ello evitar que se ahonde en la percepción ciudadana de inseguridad, sus números en ese rubro van en picada: las encuestas señalan que los capitalinos se sienten cada vez más inseguros.

Hasta sus encuestadores aliados, que en cada medición la ubican con 70% de aprobación, sobre todo en el rubro de los programas sociales —que ni son suyos y cuestan una fortuna al erario—, la reprueban en materia de seguridad.

Si bien destacan la entrega de becas y apoyos, en rubros como transporte, agua potable, drenaje, vialidades y servicios en general sale reprobada. Lo peor para ella es que en la encuesta publicada el lunes por El Financiero su popularidad cayó drásticamente.

En mayo del año pasado, la misma encuestadora la ubicó con un 75% de aprobación; ocho meses después, sus números están en 63% y la inconformidad con su gobierno pasó de 25 a 35%, lo cual debería preocuparle.

Algo debe estar haciendo mal Clara para que sus números vayan en picada en tan sólo 15 meses de gobierno. Para todos está claro que su equipo es muy chiquito y que, lejos de ayudarla, la están hundiendo.

Quizá su burbuja la tenga aislada y no se dé cuenta de que la percepción sobre su gobierno es cada vez más mala, como el que 85% de la población piense que las extorsiones y el crimen organizado han desbordado la capital.

Pero, además de la creciente percepción de inseguridad entre la población, lo que más debería preocuparle a Brugada es que 84% de los capitalinos percibe a su gobierno como corrupto.

Y eso sí calienta, pues echa por tierra el mantra pejista de “no robar, no mentir y no traicionar”, que, por supuesto, a estas alturas ya nadie cree. Igual se cae la farsa de que se gobierna con “honestidad valiente”.

Contrario a los números rojos de la jefa de Gobierno, la más reciente encuesta del Inegi —cuyos ejercicios son muy serios— ubica a la alcaldía Benito Juárez no sólo como la más segura de la capital, sino como la mejor de la megalópolis.

Es decir, que BJ supera a Hidalgo, Querétaro, Puebla, Morelos ,Tlaxcala y Edomex, que son los estados del centro del país. En promedio casi 9 de cada 10 habitantes de esa alcaldía se sienten seguros, percepción que ha crecido a la llegada de Luis Mendoza como alcalde.

Y es que el panista ha logrado integrar a empresarios, comerciantes, grupos sociales y a la ciudadanía en general en el programa de seguridad, a fin de que lo hagan suyo; ahí están los resultados.

Por ejemplo, empresarios que tienen negocios en la zona se acercan a preguntar cómo pueden apoyar a la alcaldía; algunos donaron vehículos para la Policía Auxiliar, por ejemplo, con excelentes resultados para ellos y los ciudadanos.  

Algo parecido tendría que hacer Clara y no proponer que los medios le ayuden a ocultar la basura bajo la alfombra, pues así no se solucionan los problemas.

 

CENTAVITOS

Y para que la 4T termine de entriparse, el Inegi destaca también a otra alcaldía panista de la ciudad como la segunda más segura: Miguel Hidalgo. Cuando Víctor Hugo Romo era alcalde, ocho de cada 10 habitantes de esa alcaldía se sentían inseguros; hoy, con Mauricio Tabe al frente, los números han dado la vuelta y prácticamente ocho de cada 10 se sienten seguros. Si está claro que se puede, por qué las alcaldías donde gobierna Morena prefieren hacerle el juego al gobierno central: ¡están en el hoyo!