Congelan creación de más alcaldías
Un sueño largamente acariciado en diferentes etapas de la vida de la capital, que busca impulsar una nueva división política en sus alcaldías más grandes, acabará convirtiéndose en sueño guajiro como llaman a lo irrealizable, y dormirá de nuevo en la congeladora ...
Un sueño largamente acariciado en diferentes etapas de la vida de la capital, que busca impulsar una nueva división política en sus alcaldías más grandes, acabará convirtiéndose en sueño guajiro —como llaman a lo irrealizable—, y dormirá de nuevo en la congeladora legislativa.
Desde hace años, partidos y autoridades han planteado la necesidad de aumentar de 16 a 22 el número de demarcaciones para brindar mejor atención a la ciudadanía, pero los grupos del gobierno en turno frenan la idea, y la retoman cuando son oposición.
El más reciente intento por dividir inicialmente Iztapalapa, Gustavo A. Madero y Álvaro Obregón en territorios más pequeños, de acuerdo con la dimensión de sus pobladores, fue enviado nuevamente a la congeladora.
Aunque no es nueva, pues está en la Constitución Política de la Ciudad de México que entró en vigor en 2018, la iniciativa fue relanzada por el diputado panista Diego Garrido, quien recibió apoyo del PRI, PVEM y Movimiento Ciudadano, pero hasta ahí.
El mandato constitucional, producto de la reforma que cambio la vida política de la capital del país, señala que a más tardar en 2019 el Congreso de la CDMX tendría que haber impulsado una nueva división política de las alcaldías, en busca del equilibrio poblacional.
En las dos anteriores legislaturas se presentaron propuestas similares, las cuales fueron enviadas a la congeladora, como indudablemente ocurrirá con esta. Y la razón es muy sencilla: al gobierno no le conviene que sus bastiones electorales sean fraccionados.
Aunque reducir los territorios significaría un mejor reparto poblacional, traducido en mejor gobernanza, nadie imagina —por ejemplo— a Clarita Brugada aceptando dividir en cuatro Iztapalapa, que ha sido su base social por años.
En lugar de Iztapalapa, se constituirían las alcaldías Ignacio Zaragoza, Cuitláhuac, Acatitla y Tezonco, para focalizar la atención de las necesidades de sus habitantes.
Además de esa demarcación, que es la más grande de la ciudad, la reforma propone también dividir Gustavo A. Madero en tres, que serían Lindavista, San Juan Aragón y Cuautepec, además de Álvaro Obregón en dos: Álvaro Obregón y San Ángel.
Sobre el tema, Brugada ha dicho que se debe tomar en cuenta el aspecto económico, pues dividir Iztapalapa requeriría más recursos para poder crear nuevas alcaldías… Y no lo dijo, pero por supuesto que sería también fraccionar su poder.
Porque no es lo mismo ser cacique de extensiones como Iztapalapa, GAM y Álvaro Obregón que gobernar pequeñas poblaciones, por mucho que esta acción beneficiara a la población.
Ni modo, claramente —como dijera Shakira—, Clarita ordenará que la iniciativa siga durmiendo el sueño de los justos por un lago rato.
- CENTAVITOS
A más de uno llamó la atención la presencia de Francisco Chíguil, suplente de Omar Hamid García Harfuch en el Senado, sobre todo porque estuvo platicando en las curules de los diputados Nora Arias y Pablo Trejo. Y llamó la atención porque durante años Nora estuvo en el equipo rival en la GAM, donde varias veces se enfrentaron por el dominio de la alcaldía. En el caso de Pablo, él fue su director General de Administración en el sexenio pasado, y ahora ambos forman parte de la bancada del PRD en Donceles. Y como precisamente la sucesión en ese partido está caliente, muchos piensan que algo de eso pudo ser parte de la conversación. Seguramente tampoco dejaron pasar el tema del alcalde Janecarlo Lozano, que de momento es el rival de ambos.
