Si bien los alcaldes capitalinos han pasado como ajolotes en el agua en Donceles, sólo Luis Mendoza y Giovani Gutiérrez lo hicieron por su trabajo en BJ y Coyoacán, respectivamente; el resto la libra porque desde Ajolotitlán llegó la orden de no tocar a los que vistan de guinda.
La relativa calma que ha habido en ese recinto no significa que no haya enojo entre los diputados, a quienes les cerraron el pico. Hoy buscarán desquitarse cuando comparezca la aliancista Alessandra Rojo de la Vega, quizá la alcaldesa más odiada por el oficialismo.
Los morenos buscarán cobrarle afrentas, pues es un hecho que no han podido con ella y que, lejos de doblarla, Alessandra les ha dado hasta por debajo de la lengua, sin contar que en su territorio es cada vez más popular.
Tienen aún clavado el aguijón que la alcaldesa en Cuauhtémoc les dejó el año pasado, cuando en su primera visita a Donceles les dio una repasada, al grado de que les ganó las gradas e hizo lo que Morena acostumbraba cuando era oposición; barrió y trapeó con ellos en su propia casa.
Los guindas la traen contra ella porque es —en este momento— una de las más visibles contendientes a la Jefatura de Gobierno en 2030; la quieren frenar desde ahora.
Será la primera función real de las comparecencias en Donceles, pues los demás —excepto Mauricio Tabe, de Miguel Hidalgo— pasarán sin penurias. Desde el centro de Ajolotitlán ordenaron cero pancartas ni cuestionamiento alguno contra los aliados del anfibio gobierno.
Si bien la instrucción se ha acatado, más de un morenista se ha quedado con las ganas de aguijonear a sus colegas, estando tan cerca las definiciones de candidaturas en Morena. La efervescencia crece, al grado de que, para evitar la tentación, los diputados prefieren ausentarse.
Y es que varios buscan moverse en pro de alguna alcaldía y saben que éste es el momento; les revuelve las tripas que les cierren el pico en las comparecencias. Por eso prefieren hacer el vacío a sus compañeros de partido.
Un ejemplo muy claro fue la comparecencia del alcalde de Álvaro Obregón, Javier López, que, fuera de ser cuestionado por el PAN, tuvo un día de campo. Incluso Valentina Batres —que no se pierde una— faltó, a pesar de que todos saben que sueña con esa alcaldía.
Otro fue el de Nancy Núñez, de Azcapotzalco, quien, a pesar de su desastroso gobierno, transitó sin complicaciones. Ni Víctor Hugo Romo —otro que no se pierde una fiesta— asistió, a pesar de que su distrito abarca parte de esa demarcación.
La función estelar será hoy a las 13:00 horas contra Alessandra, a quien no han podido doblar ni con las peores artimañas. La visita del alcalde de Cuajimalpa, Carlos Orvañanos Rea, servirá solamente para abrir el telón.
CENTAVITOS
Aunque Tabe irá a Donceles hasta la próxima semana, los morenos ya le están armando el tinglado, pues Romo y compañía le han organizado manifestaciones vecinales contra el proyecto de Be Grand en Alto Polanco. Morenistas como el exconcejal Raúl Paredes y la diputada Cecilia Vadillo se han convertido en promotores de las protestas y exigen cancelar la cuarta torre del complejo —ya hay tres habitadas—, que se desarrolló ¡cuando Romo era el alcalde! No cumplieron con las obras de mitigación, mismas que la actual alcaldía exige. A ver si al diputado morenista no se le voltea el chirrión por el palito, pues el gobierno de Ajolotitlán tendrá que explicar qué hicieron sus secretarías de Movilidad, Gestión Integral del Agua y Medio Ambiente, por ejemplo.
