Se aleja el Verde de la 4T

Adrián Rueda

Adrián Rueda

Capital político

Quienes creían que las diferencias entre Morena y sus aliados habían quedado en el olvido luego de que el mes pasado le rebotaran a Claudia Sheinbaum su Plan B para hacer de la 4T un partido único, están equivocados.

Al menos no en la Ciudad de México, donde la semana pasada el PVEM pintó su raya con el gobierno de Clara Brugada, a quien en 2024 ayudaron a ganar la Jefatura de Gobierno y con quien no han tenido la menor comunicación desde que arrancó su administración.

En diversas ocasiones, personeros de doña Clara han querido dar trato de chalanes a los tucanes, peor que si fueran morenos de segunda. Por más que Jesús Sesma, líder verde en Donceles, ha enviado mensajes a la inquilina del Antiguo Ayuntamiento, ésta se ha sordeado.

Todos los mensajes los intercepta su secretario de Gobierno, César Arnulfo Cravioto, que tiene su dependencia convertida en un queso gruyere, con agujeros por todos lados. Ahí se atoran los intentos de propios y extraños para caminar juntos; nada se soluciona.

Y como Chucho no es de los que aguanten mucho, puso en pausa las relaciones con la administración de Clara, con todo lo que ello signifique, pues no hay que olvidar que el diputado es presidente de la Mesa Directiva, que dirige todo el concierto legislativo en Donceles.

No es que su posición en el Congreso esté en riesgo, pues como tercera fuerza legislativa en la capital está en su derecho. Ello, además de la excelente coordinación que tiene con Xóchitl Bravo, coordinadora de la bancada de Morena.

Dicen que tras el anuncio de congelar la relación del PVEM con el gobierno capitalino hubo una violenta reacción de Cravioto, acostumbrado a lanzar amenazas, pero sólo para ver si alguien se espanta. Al parecer aquí le están aplicando eso de que perro que ladra no muerde.

Más que mala relación con Brugada, lo que falta es comunicación, porque Arnulfo tiene aislada a su jefa, a quien seguramente de nada entera. Y eso no es exclusivo del Verde, sino de todo aquel que busca a la gobernante.

Pero el problema con los tucanes no parará aquí, pues cuando doña Clara se entere que el 27 de abril Sesma lanzará a los guardianes verdes, brigadas de apoyo a la población en gestiones con el gobierno, va a arder Troya.

Estos guardianes expondrán no sólo las fallas de alcaldes —sean de cualquier color—, sino de las secretarías del gobierno capitalino, que podrán contar con sus respectivos titulares, pero que, en los hechos, no reflejan trabajo alguno.

Quizá porque Sesma apoyó en su momento la precandidatura de Omar Hamid García Harfuch para jefe de Gobierno y no la de Clara, pero este alejamiento puede provocar, más que una fractura, la debacle morenista en la CDMX en 2027.

CENTAVITOS

Con la disposición de la Corte del Bienestar de que con la sola sospecha de que alguien esté metiendo a sus cuentas dinero de origen sospechoso, la Unidad de Inteligencia Financiera puede pedir a los bancos congelarle sus dineros —sin orden judicial—, los mexicanos quedan en la indefensión. Está muy claro que la 4T quiere presionar a cualquiera que considere enemigo —sea grande, chiquito o microbio— para dejarlo con una mano atrás y otra adelante el tiempo que se le antoje. Habrá que preguntarles a Adán AugustoMarioAndy, al macuspano, a Arnulfo o al Changoleón del Senado, por ejemplo, si no tienen miedo de que la UIF les congele un rato sus cuentas y no tengan ni para su taxi. Porque ni modo que alguien dude que sus centavos no son de dudosa procedencia.