Se desvanece El Peje
De la nada se desmayó , y varios pensaron que le había dado otro infarto.
Desde hace ya tres años Andrés Manuel López Obrador había dicho a los suyos que estaba muy cansado, que su salud no era la mejor y que veía muy lejano 2018, por lo cual estaba pensando en pasar la estafeta del equipo a alguien más, ¿pero a quién?
Definitivamente no hay nadie que pueda sustituir a El Peje y si éste desaparece, junto con él lo hace Morena.
El tema viene a cuento porque el fin de semana, en Oaxaca, donde andaba de gira, el tabasqueño perdió el conocimiento. De la nada se desmayó y varios pensaron que le había dado otro infarto, como el que sufrió en 2013.
Del desvanecimiento se recuperó relativamente rápido, pero en su equipo quedaron espantados por el semblante que traía. Como de ese desmayo hubo más de un testigo, de inmediato se ordenó desmentir ante todo el mundo la noticia.
Su vocero, César Yáñez, se dedicó a hablar a todos los noticieros y a difundir fotos por las redes sociales donde se ve a López Obrador como si nada, encabezando algunos eventos en Oaxaca.
Pero nadie se tragó el cuento de que al tabasqueño no le había pasado nada, cuando él mismo se ha estado quejando de su salud.
Y es que luego de librar un infarto al miocardio, del cual salió milagrosamente vivo, El Peje se creyó Superman y regresó a su viejo vicio de los Raleigh y a jugar beisbol, cosas que tenía prohibidas.
La urgencia de desmentir su mal estado de salud se debe a que cualquier signo de debilidad del tabasqueño sería aprovechado por sus enemigos —internos y externos— para generar caos al interior de Morena.
Independientemente de ello, el tema de la mala salud de López Obrador vuelve a asomarse a la escena pública y más de uno anda alborotado ante la posibilidad de que no llegue bien —o de plano no llegue— a las elecciones de 2018.
El asunto no sólo desanimaría a sus compañeros de partido, sino a la población que cree en él y que si El Peje no está en la contienda, voltearía hacia otras ofertas políticas distintas a Morena.
CENTAVITOS… Si la exdiputada Laura Ballesteros salió apenas a defender el Reglamento de Tránsito del DF fue porque su nombramiento como subsecretaria de Planeación de Semovi se publicó el viernes pasado; antes estaba impedida para intervenir oficialmente en el tema. Como sea, además de tarde, Ballesteros le entra mal al asunto, pues dice que las nuevas reglas viales se elaboraron bajo estándares de la ONU en cuanto a límite de velocidad y de salvaguardar vidas. La intención de salvar vidas es muy loable, pero el Reglamento se refiere al Tránsito y la Movilidad, y nada de ello soluciona que se cambie el concepto. Si la idea es sólo salvar vidas, que se decrete el fin de los automóviles y que se dé un sistema de movilidad eficiente para la ciudad… Lo que realmente llama la atención en Semovi son los nombramientos de Alfredo El Camarón Hernández Raigosa y Carlos Meneses, pues más que ser expertos en temas de movilidad, son especialistas en temas políticos… Quien no deja de innovar en sus tareas es la diputada Nora Contreras que, no conforme con abrir un módulo de atención ciudadana, lo convierte en itinerante para llevar los servicios hasta la población y no obligarlos a trasladarse al módulo. El novedoso módulo no tardará en ser replicado por algunos envidiosos, que ven en esto la oportunidad de mantenerse cerca de la gente.
