Van por la cabeza de los Cerda
Los magistrados habían basado su destitución en oficios en poder del IFE.
El que ya no ve la salida del problemón en que se metió, al inconformarse con su inminente destitución, es el consejero electoral Luigi Paolo Cerda, quien se la pasa llorando en el hombro de todo el que se deje ante el temor de ser consignado.
Al parecer ya se dio cuenta de que sólo fue usado por René Bejarano, quien lo impuso como integrante del Instituto Electoral del DF a sabiendas de que lo iban a rechazar por inelegible, pero el líder de la IDN necesitaba ganar unas semanas. La jugada inicial era que ese lugar lo ocupara el bejaranista José Alfredo Martínez, pero no cumplía con un mínimo de dos años de haberse titulado, como lo marca el Código Electoral capitalino, por lo que necesitaba ganar tiempo y decidió prolongar el conflicto.
Por eso se inclinó por Cerda, del que sabía que iban a batear, pero mientras se procesaba su destitución, le daba oportunidad a Martínez, su apuesta original, de completar el tiempo mínimo de titulación, que se cumplió hace dos semanas. Es aquí donde entra la perversidad de Bejarano, pues la noche antes de que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación sesionara para anunciar la destitución de Cerda, éste presentó un escrito de inconformidad en el que denunciaba que su firma había sido falsificada por alguien del PRD. Los magistrados habían basado su destitución en varios oficios en poder del IFE, que tenían la firma de Cerda como presidente de la Comisión de Garantías del sol azteca en 2007-2008; la ley dice que no pueden ser consejeros quienes hayan militado en algún partido dentro de los cinco años anteriores a la elección.
La decisión perredista era que el consejero electo se bajara del carro y aceptara su salida, pero sorpresivamente impugnó y el TEPJF se vio obligado a dar parte a la PGR, a través de la Fepade, para investigar si la firma es auténtica o se falsificó, como asegura Cerda. Al interior del PRD Bejarano ha cabildeado para que el partido asuma el costo político y señale que alguien firmó a nombre de Cerda (al fin que no se castigaría a nadie), sabe que los peritajes grafológicos indican otra cosa. Para los peritos, está cada vez más claro que la firma que aparece en los documentos de la demanda sí es la del consejero, por lo que no sólo procede su destitución, sino su consignación por haber declarado con falsedad. Eso tiene a Cerda con el ánimo hasta el suelo y por eso lloriquea. Bejarano prepara a José Alfredo para que sea la propuesta que en definitiva llegue como el séptimo consejero del IEDF. El dictamen será anunciado la próxima semana.
CENTAVITOS… Al parecer Luigi no es el único de los Cerda que está en peligro; su hermano Ángelo, encargado desde hace al menos tres legislaturas de los servicios parlamentarios en la ALDF, tendrá que poner sus barbas a remojar, pues en la próxima reunión de la Comisión de Gobierno, varios diputados pedirán su cabeza. El motivo es que no obedece a legisladores, sube y baja temas de la agenda a su antojo y lo responsabilizan de alterar dictámenes aprobados en el pleno y que al llegar al GDF para su publicación, llevan una redacción distinta. Aunque diputados del PRI y de su propio partido aseguran haberlo escuchado decir que ya está hasta el gorro y que los quiere mandar bien lejos, sus cercanos comentan que lo hace porque está amarrado a Bejarano e incluso pasa por encima del líder, Manuel Granados. Ayer en la Comisión Permanente se enfrentó a gritos con el coordinador priista Tonatiuh González, lo que provocó una gresca verbal que alcanzó al PAN y al propio Granados.
