¿Memoria de chorlito?

Educa a tu memoria para que recuerde lo bueno y olvide lo malo.

Rafael Álvarez Cordero

Rafael Álvarez Cordero

Viejo, mi querido viejo

Mi querido viejo: tú sabes que en estos años que nos toca vivir, uno de nuestros miedos es el perder la memoria, el olvidar los nombres o los lugares donde están las cosas, llegar a tener una memoria de chorlito; por cierto, ¿sabes de dónde viene ese término? Chorlito es un derivado del vascuence txori, que quiere decir pájaro; cabeza de chorlito vendría a ser una traducción a medias de buru txoriko, cabeza de pájaro, parar señalar a alguien distraído y olvidadizo.

Pero vayamos por partes: ¿cuál es la realidad de los cambios que sufre nuestro cerebro al paso del tiempo? La respuesta la da un investigador, Richard Restak, que pide que respondas si es cierta o falsa cada una de las siguientes afirmaciones:

1.- Cada día el cerebro pierde miles de células como consecuencia inevitable del envejecimiento.

2.- Cada día hay más posibilidades de desarrollar demencia senil.

3.- Las fallas de la memoria son parte del proceso de envejecimiento y no se puede hacer nada al respecto.

4.- Los hijos de enfermos de Alzheimer tienen más posibilidades de tener la enfermedad.

5.- En la vejez hay menos creatividad porque el cerebro ya no tiene capacidad de crear.

6.- Mientras más viejos somos tenemos menos posibilidades de aprender algo nuevo.

7.- El alcohol daña el cerebro y no debemos consumirlo.

¿Ya tienes tus respuestas?, ¿cuál afirmación es cierta y cuál es falsa? La noticia maravillosa es que ¡todas las afirmaciones son falsas, totalmente falsas! Y por supuesto que a todos se nos puede olvidar un rostro o un nombre, o dónde dejamos las llaves, pero eso simplemente significa que tenemos otros pensamientos o no pusimos atención.

¿Qué podemos hacer? Muchas cosas; ya las hemos comentado aquí, querido viejo.

Hay que poner atención a cualquier cosa que queremos recordar o aprender. Hay que disfrutar lo que estamos aprendiendo con la mayor concentración y decisión.

Hay que hacer ejercicios o juegos que estimulen la memoria, cartas, dominó, ajedrez, crucigramas, sudoku, incluso los juegos que ahora se pueden jugar en la computadora. Hay que leer mucho y leer en voz alta, hay que cantar y cantar fuerte, aunque seamos desafinados, conversar con familiares y amigos, reír mucho, disfrutar cada día.

Pero sobre todo, no hay que tener miedo por un olvido o algo que no podemos recordar.

Y si a esto añadimos lo que tú ya sabes: una buena alimentación, un buen ejercicio físico diario, un ánimo optimista y positivo, mejor que mejor.

No hay fórmulas mágicas ni productos que mejoren la memoria; no gastes tu dinero en pociones o píldoras o productos mágicos, tu médico te podrá decir si hay algo que en realidad ayuda o mejora la función cerebral, pero no olvides que el espíritu positivo, la actitud de triunfador que has tenido toda la vida debe seguir en estos años para que cada día traiga alegría y bienestar.

Platicando con un amigo, compañero de hace 50 años, escuché, con gran tristeza que me dijo: “ya no tengo nada que hacer, estoy jubilado, regalé mi computadora, no voy al cine ni a pasear, aquí estoy en mi casa”. ¿Qué piensas de él? Yo pienso lo mismo, sentí tristeza, porque está desperdiciando los años más maravillosos de la existencia, tenemos que enseñarle que hay que disfrutarla hasta el último día… y sigue recibiendo excelentes testimonios de queridos viejos exitosos.

            Médico y escritor

            raalvare2009@hotmail.com

            www.bienydebuenas.com.mx

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