Expansión monetaria de la Fed, ¿hasta dónde?
- En esta última reunión se hizo explícita una meta de inflación de 2%.
En días pasados se llevó a cabo la primera reunión del Comité de Mercado Abierto del Banco de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), órgano encargado del diseño y accionar de la política monetaria de ese país. Por lo general, en esas reuniones se hace un recuento de la situación económica y del entorno internacional, a la luz del cual se evalúa la estrategia monetaria instrumentada, pudiéndose modificar si las condiciones lo ameritan.
En esta última reunión sobresalieron dos aspectos, además de que se hizo explícita una meta de inflación de largo plazo de 2% y una tasa de desempleo de entre 5.2 y 6.0%: por una parte, llamó la atención que por primera vez se pidió a los miembros del Comité su estimación con respecto a cuando el Fed debería comenzar a incrementar las tasas de interés; y por otra, el planteamiento, aunque como una mera posibilidad (requeriría del consenso de los integrantes de Comité), de que el Fed realice nuevas compras de activos expandiendo su hoja de balance (un nuevo programa QE3 de facilidades cuantitativas).
El resultado de los pronósticos de los miembros del Comité con respecto al incremento de las tasas fue sorpresivo. En su mayoría fueron más allá del plazo planteado previamente por la propia institución de que podrían mantenerse en su nivel actual hasta mediados de 2013. De acuerdo con la opinión del Comité, la tasa de los fondos federales debía comenzar a subir hasta 2014 (seis de 17 participantes se inclinaron por un aumento antes de ese año, cinco por que fuera en 2014 y seis porque se diera hasta 2015 o 2016).
El anuncio de que las tasas de corto plazo se mantendrán excepcionalmente bajas por un periodo más prolongado, propició descensos de los rendimientos de los activos de largo plazo en EU y otros países; México no fue la excepción.
La extensión del plazo probable en que aumentarán las tasas de interés es un síntoma de preocupación con respecto a la debilidad de la recuperación de la economía. Aunque el crecimiento del PIB del último trimestre de 2011 fue el mayor en seis trimestres (2.8%), el alza obedeció a una recuperación del consumo que se presume endeble, ya que se compaginó con una menor tasa de ahorro y al fuerte aumento de la inversión en inventarios privados, que si se excluye el crecimiento del PIB habría sido de sólo 0.9%. Preocupa la contribución negativa que tuvieron el sector externo y la inversión no residencial, al igual que los gastos del gobierno federal y de los estados y municipios.
Igual percepción de debilidad económica deriva de la propuesta de un posible incremento de la hoja de balance de la institución mediante la compra de activos de largo plazo, lo que podría ocurrir, pensamos, si en los siguientes meses se revierten los recientes buenos resultados en los indicadores de gasto, producción y empleo, aunque en el caso de este último sigue un rezago mayúsculo: la economía produce más como lo refleja el crecimiento del PIB, pero con seis millones menos de personas ocupadas en relación a los niveles precrisis (40% con más de seis meses en esa condición).
Una nueva expansión de la hoja de balance de la Fed (QE3), en caso de ocurrir, seguiría al actual programa de intercambio de activos de corto a largo plazo (operación “Twist”) y tendría igual propósito: asegurar la permanencia de muy bajas tasas de largo plazo para estimular el gasto y contribuir por esta vía a un mayor crecimiento de la economía.
Sin embargo, hay quienes consideran que una expansión monetaria adicional pudiera tener efectos limitados sobre la actividad económica debido a la reticencia de la banca comercial a prestar, un eslabón necesario para que la presencia de tasas de interés bajas se traduzca en mayor gasto. Al respecto, pese a que las tasas hipotecarias están en mínimos históricos y los precios de las casas han caído en forma considerable, el sector de la vivienda se mantiene deprimido.
No obstante que el crédito de la banca comienza a recuperarse luego de un estrepitoso descenso, sigue aletargado (su crecimiento es sumamente moderado y en términos reales negativo). El problema parece no ser de liquidez (hay reservas excesivas de los bancos en el FED, producto de los anteriores QE1 y QE2), sino de la alta aversión al riesgo y de la cautela de bancos y empresas por la situación en Europa, el riesgo de que trasmine y por la propia problemática estructural en EU.
Para más información llama al 01-800-2262668 o síguenos en twitter.com: @bancomultiva o ingresa a www.multiva.com.mx
