Impacta Costa Concordia contra una roca y contra la industria de cruceros

- Carnival tiene la capacidad de transportar unos 200 mil pasajeros al mismo tiempo en sus diversos barcos por todo el planeta.

Las imágenes que circularon ampliamente la semana pasada sobre el crucero Costa Concordia, que naufragó frente a la región de la Toscana, en Italia, fueron descritas como un accidente lamentable por la Asociación Internacional de Cruceros.

En su sitio de internet hay una opción de contacto para que los pasajeros evacuados o sus parientes obtengan información más amplia al respecto y eso es todo…

Un evento, desde esa perspectiva, que no debería de afectar el desempeño de la exitosa industria de los cruceros, cada vez más en boga en todo el mundo.

Si embargo, también aparecen cada vez nuevos análisis al respecto en los medios de comunicación de diversas partes del mundo, lo que se explica, en parte, por el hecho de que Costa es una subsidiaria de Carnival, la compañía de cruceros más grande del mundo.

Nada más como un dato, esa firma tiene la capacidad de transportar unos 200 mil pasajeros al mismo tiempo en sus diversos barcos por todo el planeta.

Ponerla en tela de juicio, entonces, es sinónimo de hacerle lo mismo a todas las navieras.

Legisladores en Estados Unidos como Doris Matsui, diputada por California ante el Congreso en Washington, D. C., y quien además impulsó en 2010 un acta sobre seguridad en los cruceros, ya declaró que la tragedia del Costa Concordia subraya la necesidad de una mayor regulación a la industria de los navíos turísticos.

Su comentario no sólo está teniendo repercusiones entre quienes están legítimamente interesados en evitar que el crecimiento de esta actividad afecte más al medio ambiente, el Costa Concordia derramó miles de litros de combustible en el mar, o ponga en riesgo la integridad y la vida de las tripulaciones y los turistas.

También las cadenas de hoteles, competidores naturales de los cruceros en algunos destinos de playa, podrían sumarse a las críticas, fundadas o no, en contra de los cruceros.

Hacer más dura la regulación tendría implicaciones en términos de incrementos a los precios para los consumidores finales y podría volverse un dique que aplanara la demanda.

Ya hay reportes por parte de los agentes de viajes de Estados Unidos, en el sentido de que 35% de sus clientes de cruceros están haciendo preguntas por el tema de la seguridad a bordo.

Tomar las medidas necesarias para aprender de este caso y evitar nuevos accidentes similares y un adecuado tratamiento de comunicación del asunto, pueden volverlo inocuo en el mediano plazo.

Pero si se subestima, tiene el potencial de convertirse en un evento que modifique las expectativas de una actividad turística que, a diferencia de lo que está sucediendo en México como destino de cruceros, en sólo dos décadas se ha convertido en el producto con más elevadas tasas de crecimiento a nivel mundial.

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