Ecos de The Royal Tour

- Es cada vez más evidente que el programa no atraerá más turistas,pues los sitios que se eligieron son para un grupo de viajeros muy reducido.

Como lo ha hecho varias veces durante su trayectoria como empresario, Alejandro Zozaya, presidente de AM Resorts, entendió bien los alcances de una medida de comunicación y ha dicho que la grabación de The Royal Tour en México, con el presidente Felipe Calderón al frente, es un buen esfuerzo de relaciones públicas para el mercado estadunidense.

Sin embargo, y como resulta más evidente, no servirá para atraer más turistas, comenzando por el hecho de que los sitios que se eligieron para la grabación del programa de televisión son para un grupo de viajeros muy reducido.

El Sótano de las Golondrinas, por ejemplo, en donde el mandatario hizo rappel, no sólo es de difícil acceso, sino que además los ejidatarios donde se ubica esta atracción han cambiado las reglas del descenso varias veces, llegando a prohibir el acceso durante la época de anidación de esas aves.

Mientras quienes han buceado en cenotes, recuerdan que no sólo se necesitan las licencias y capacitación habituales, sino que es necesario conocer los efectos que tiene el agua mineralizada para la visibilidad y estar preparados mentalmente frente al riesgo de claustrofobia.

Si estos dos ejemplos revelan que Calderón es un verdadero fan del turismo de naturaleza, pues no sólo descendió con cuerdas un tiro de 300 metros sino que además buceó dos veces en cenotes, en Carrillo Puerto y Cozumel, aunque sólo se difundió el primero; también resulta que hubo muchas anécdotas interesantes durante los 12 fines de semana que dedicó a hacer el programa de TV.

Una de éstas ocurrió durante su visita a Tequila, uno de los lugares más emblemáticos del país, por la historia de una de las bebidas más mexicanas.

El presidente mostró un gran vigor, realizó diversas actividades para este programa, y mostró que es un escenario digno de visitarse por las múltiples actividades que se pueden realizar.

Claro que uno de los mejores momentos sí salió al aire y fue cuando el mandatario y sus hijos estuvieron en la Laguna de San Ignacio, en Baja California Sur, y Calderón le explicó a Peter Greenberg, el conductor, que las ballenas grises migraban todos los años de Alaska a México y lo hacían sin papeles.

Por cierto, la agenda oficial de los lunes nunca resultó afectada por las grabaciones que se hicieron los fines de semana del año pasado y principios de éste.

Así es que aquella mañana en que se signó el Acuerdo Nacional por el Turismo en Palacio Nacional, tanto Calderón como Gloria Guevara, secretaria de Turismo, habían dormido pocas horas, pues el día anterior se la pasaron haciendo tomas en las Barrancas del Cobre, en Chihuahua.

Lo peor fue que de poco valió el esfuerzo, pues esas imágenes no aparecieron en la versión final de The Royal Tour.

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