Ofensivas
Marcelo Ebrard propuso cambiar al régimen parlamentario, para tener dos jefes: el de Estado y el de gobierno.
Ofensiva es la acción de ganarle al adversario en la guerra o en todo tipo de competencias. Marcelo Ebrard, en una ofensiva de política moderna, propuso cambiar el régimen de gobierno que sea producto de coaliciones y tener dos jefes, el de Estado (presidente), el de gobierno (primer ministro). El primero sería jefe de la nación, resultado de ser ganador del mayor número de votos en las urnas; el segundo, consecuencia de coaliciones en el Congreso de la Unión (senadores y diputados). Lo anterior se traduciría en gobernabilidad para el país y oportunidades para impulsar reformas o cambios que promuevan el desarrollo de México, como sucede en Francia. Más allá de ser una extraordinaria propuesta, Marcelo Ebrard tiene enfrente a López Obrador, quien, con su Movimiento de Reconstrucción Nacional (Morena), está obsesionado en ser presidente de la República, con el apoyo de los partidos del Trabajo y Convergencia, quienes, en carambola de tres bandas, no perderían su registro, aumentarían sus prerrogativas económicas electorales y lograrían el columpio legislativo para sus cúpulas y salvadores de la patria.
Lo anterior a sabiendas de que López Obrador no es la figura más representativa de las aspiraciones de la mayoría de los mexicanos.
El presidente Calderón y su partido, Acción Nacional, en encerrona el pasado fin de semana, se reunieron para evaluar logros y errores de su administración y diseñar la ofensiva que habrán de seguir para dar la pelea en 2012. En esta cumbre de liderazgos (gabinete, gobernadores, senadores y diputados, su presidente, Gustavo Madero, anunció que harán pública en octubre la estrategia para suprimir a cuatro de los siete precandidatos presidenciales y de ahí “el humo blanco para ungir a su abanderado” pretendiendo permanecer seis años más en el poder.
La ofensiva de la lideresa magisterial Elba Esther Gordillo, con su ex pupilo Miguel Ángel Yunes, por los dineros de la corrupción a su paso por el ISSSTE, dejó muy mal parados a ambos.
Recordemos el adagio popular de “tanto peca el que mata la vaca como el que le agarra la pata”. Todo esto demuestra la inteligencia y la audacia de la teacher Elba, para guardar y zanjar distancia del presidente Calderón, sus partidarios panistas y colocarse en “aparente posición de fragilidad para caer en los brazos del Morfeo, Enrique Peña Nieto”.
Humberto Moreira y el PRI deberían actuar con cautela y medir el costo–beneficio de tan singular alianza.
¿Acaso el PAN va a permitir que siga avanzando la decepción de sus militantes y simpatizantes al ser revelada públicamente la entrega de importantes instituciones (ISSSTE, Lotería Nacional, Consejo Nacional de Seguridad Pública, la Subsecretaría de Educación básica, etcétera) por parte del presidente Calderón, a cambio de votos que empujó la teacher Gordillo?
¿Así piensan que su abanderado presidencial tenga posibilidades de subirse al ring para dar la pelea? ¿Sacrificarán a su candidato (cualquiera que sea), para sumarse en alianza al PRD y llevar a Marcelo Ebrard, único con posibilidades reales de enfrentarse a Peña Nieto?
¿La Suprema Corte de Justica de la Nación inició su ofensiva en voz de su presidente, Juan Silva Meza, quien solicitó información de jueces y magistrados corruptos al presidente Calderón?
En fin, querido lector, son tiempos de ofensivas.
*Político y abogado
