Lula, un líder con visión
- El ex Presidente de Brasil es un estadista que sabe de su trabajo.
Estuve ayer en la Convención de la Asociación de Bancos de México esperando con gran expectativa la conferencia magistral de Luiz Inácio Lula da Silva, ex presidente de Brasil.
Hay una serie de factores que la hacían especialmente atractiva. Primero, escuchar al arquitecto del milagro económico brasileño. Segundo, su visión sería muy actual por el poco tiempo que ha transcurrido desde que concluyó su mandato. Y tercero, percibir qué tan carismático es.
En mi cabeza tenía dos posibles escenarios sobre cómo haría sus planteamientos.
El primero, en el cual se presentaría como el único arquitecto del éxito de Brasil y el segundo en el que explicaría los resultados, producto de una visión moderna en la que han participado muchos actores. Prevaleció el segundo.
A continuación les escribo tres temas que me llamaron la atención:
Primero, en el plano humano es una persona que transmite una serie de virtudes como son la sencillez y la honestidad.
Es alguien que no niega sus orígenes y su pasado. De sus orígenes repitió varias veces que él viene de ser un obrero de la industria metalúrgica y no tiene estudios universitarios.
Segundo, planteó una visión moderna de país que combina la economía de mercado con una visión social. Muestra de lo primero es cuando habló de la estrategia comercial de Brasil, del rol de la banca privada y del desarrollo de su empresa de Energía (no empresa petrolera).
En cuanto a lo segundo, habló de varios de sus programas sociales.
Es claro que para él, algunos de sus mayores logros son haber mejorado el poder adquisitivo de los salarios así como la distribución del ingreso de la población.
Tercero, en sus planteamientos no hay dogmas o prejuicios del pasado.
Cuando comentó sobre la inversión que se hizo en infraestructura, sus conceptos eran muy pragmáticos: el Estado no puede hacer todo, si el gobierno no tiene el dinero que lo haga el sector privado y lo más importante para la población es tener la obra y utilizarla no de quién es.
Lo que escuché del ex presidente Lula me deja mucho intelectualmente. Fue muy interesante conocer a un economista con una visión tan clara, tan estratégica y con conceptos tan simples. Pero también, me quedo un poco desilusionado pensando en nuestra realidad por varias razones:
Primera, la clave del éxito de un país NO es cambiar a la izquierda como algunos lo quieren vender. La clave es tener una visión de país y tomar las acciones para lograrlo.
Segunda, para tener una visión realmente moderna se deben eliminar los prejuicios del pasado.
Varias de las reformas que se hicieron en Brasil, estoy seguro que no se tendría ni la primera discusión entre nuestros partidos políticos.
Tercera, reconoció que el camino a la modernidad tiene costos. Platicó que lo primero que hizo fue aplicar una “medicina correctiva a la economía” al reducir el déficit fiscal.
Fue una jugada política en la que aposto todo su capital pero fue lo que le pago en el mediano plazo.
En México nadie está dispuesto a arriesgar capital político por miedo a su futuro.
Cuarta, la visión social de Lula la tenemos en México. Sus programas son similares a muchas acciones y programas de nuestro gobierno federal y gobiernos estatales. Más programas no nos faltan, nos falta el lado de la modernidad económica.
*Director general del FUNDEF
y profesor del ITAM
