De dividendos y de derivados
- La Reserva federal hizo una prueba de estrés a sus bancos grandes.
Hubo dos eventos en el sistema financiero internacional en días recientes que son de llamar la atención: el primero es el anuncio que se hizo en Estados Unidos de que algunos de los 19 bancos más grandes ya podían repartir dividendos y el segundo es una resolución judicial en Alemania en contra de Deutsche Bank por la venta de un swap de tasas de interés.
Los hechos son muy importantes, aunque más por lo que representan que por lo que son. Ambos son auténticas señales que se dan a los participantes del mercado sobre lo que se espera en el sector.
De Dividendos
La Fed hizo una prueba de estrés a sus bancos grandes. Para ello supone escenarios adversos con pérdidas importantes en su cartera y evalúa si el capital resiste ese deterioro. El resultado fue que algunos de los bancos pasaron esta prueba. La acción inmediata de la autoridad fue eliminar para estos bancos las restricciones que se habían impuesto por la crisis. La respuesta de los bancos al mercado fue anunciar el regreso a la normalidad programando un pago.
Esto refleja una convicción clara de la autoridad de que las medidas de crisis no son medidas permanentes. Para los participantes del mercado el tener una autoridad que actúa de esta manera les da confianza de que el árbitro tiene una visión estructural definida.
Los accionistas de los bancos ven que el sistema no se inmoviliza de manera permanente. Éste funciona razonablemente y queda claro que el fin último es tener una economía con la menor intervención gubernamental.
De Derivados
Uno de los temas que se han discutido en muchos países a raíz de la crisis es que hubo abusos en la relación institución financiera-cliente por parte de los primeros. Esta discusión se basa en que el banco es sofisticado y conoce la letra chiquita y el cliente, sobre todo personas físicas y empresas pequeñas y medianas, no conocen.
El caso que resolvió la Corte en Alemania está influenciado por esta visión. Su relevancia es por el precedente no por el impacto económico al banco. El monto de esta resolución es pequeño (770 mil dólares). La resolución a favor del cliente se fundamenta en que el banco no hizo la revelación de todos los riesgos relativos al producto, por lo tanto el cliente tomó una decisión mal informada. Como asesores de los clientes, argumentan, las instituciones tienen un deber fiduciario de cuidar los intereses de éstos.
Consistente con la visión de esta resolución hay una tendencia en varios países a proteger más al consumidor de servicios financieros. Un ejemplo es Estados Unidos. El presidente Obama propuso y el Congreso aprobó la creación de una agencia de protección al consumidor de servicios financieros con facultades similares a la Condusef.
En conclusión creo que es muy importante entender cómo actúan las instituciones en otros países.
Primero, nos queda la lección de que tienen una visión de mediano plazo y no convierten medidas temporales en acciones permanentes. Desafortunadamente en México sí nos podemos encontrar con ejemplos que no se ajustan a lo anterior. Segundo, cuando se define un tema de interés público, las instituciones en diferentes niveles actúan. Se define hoy como tal que no se abuse del consumidor financiero, se observa una actuación consistentemente en la materia, aunque esto implique costos adicionales de transacción.
* Director general del FUNDEF y profesor del ITAM
