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- En 2000, 52% de la población tenía un ingreso menor a dos salarios mínimos; para 2010 ese sector bajó a 39 por ciento.

Llevamos varias semanas sufriendo al publicista del INEGI con sus anuncios sobre el Censo. El primero, que seguramente la mayoría recuerda, empezaba con una situación cotidiana que nada tenía que ver con el hecho de que en México somos 57.4 millones de mujeres y 54.8 millones de hombres. Sin embargo, en los resultados que se dieron a conocer el pasado 3 de marzo hay datos muy interesantes que vale la pena resaltar además de evaluar sus implicaciones.

Me voy a centrar en analizar aspectos relacionados con el bienestar y la calidad de vida de los mexicanos. Hay mucha información que nos revela cómo en los últimos diez o 20 años se han logrado avances importantes.

Primero: en 2000 52% de la población tenía un ingreso menor a dos salarios mínimos; para 2010 el porcentaje disminuyó a 39 por ciento. Si se considera que en esta década el salario mínimo real bajó sólo 2%, este cambio refleja en promedio un aumento en la remuneración de la población.

Segundo: en el caso de viviendas particulares habitadas, el número pasó de 16.2 millones en 1990, a 21.9 millones en el 2000 y a 28.6 millones en 2010. Este crecimiento en construcción y compra de viviendas está influenciado por la disponibilidad de financiamiento hipotecario por parte del sector privado y del gobierno (principalmente Infonavit).

Tercero: la calidad de la vivienda ha tenido un cambio drástico, ya que en 1990 una de cada cinco viviendas en México tenía piso de tierra y para 2010 la proporción disminuyó a 6.2% del total. En números absolutos, en 1990 eran más de tres millones de viviendas con piso de tierra y en 2010 son 1.7 millones.

Cuarto: el avance en la infraestructura de la vivienda. En 20 años el suministro de energía eléctrica pasó de 87.5% a 97.8%, el suministro de agua entubada pasó de 79.4% a 91.5% y el acceso a drenaje subió de 63.6 a 90.3 por ciento.

Quinto: el equipamiento de los hogares también ha mejorado de manera importante. En los últimos diez años el porcentaje de viviendas con refrigerador pasó de 68.5% a 82.1%, con lavadora pasó de 52% a 66.4%, con automóvil de 32.5% a 44.2% y con computadora de 9.3% a 29.4 por ciento.

Los datos anteriores son una muestra de la información que proporciona el Censo y que nos ayudan a entender la situación del país hoy y cómo ha evolucionado. Creo que hay evidencia de que la población ha mejorado su nivel de bienestar económico logrando una mejor calidad de vida (medida como acceso a bienes materiales y no como su felicidad).

Hay muchos factores que pueden explicar este comportamiento pero voy a resaltar solamente dos. Primero, la estabilidad macroeconómica y la estabilidad de precios han dado certidumbre y evitado el deterioro del poder adquisitivo de la población. Segundo: el sistema financiero ha sido pieza importante en coadyuvar a que más familias tengan vivienda (crédito hipotecario) y mejor equipamiento en ellas (crédito al consumo), es decir, el crédito tiene un lado muy positivo.

* Director general del FUNDEF y profesor del ITAM

guillermo.zamarripa@itam.mx

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