Balanza de pagos 2010

- La cuenta corriente (exportaciones e importaciones de mercancías y servicios) sumó en el año un déficit de 5.7 mil millones de dólares.

El comportamiento de la balanza de pagos (registro contable de las transacciones reales y financieras del país con el exterior) en 2010 fue resultado de un vigoroso dinamismo de la demanda externa, de una recuperación moderada del mercado doméstico y de una liquidez abundante y condiciones favorables en los mercados financieros externos.

La cuenta corriente (exportaciones e importaciones de mercancías y servicios) sumó en el año un déficit de 5.7 mil millones de dólares, que como proporción del PIB, significó un modesto 0.5%. Lo reducido de este desequilibrio implicó, para la economía en su conjunto, un uso de recursos similar a los generados internamente. Considerando que el sector público reportó un déficit en sus finanzas, éste debió compensar el menor gasto de los particulares.

El principal renglón de la cuenta corriente, la balanza comercial, fue deficitario en 3.1 mil millones de dólares, luego de que exportaciones e importaciones crecieran en 30% y 29% respectivamente.

Las balanzas de servicios reportaron un déficit conjunto de 4.1 mil millones de dólares. A su interior, la cuenta de viajeros internacionales (turismo) apuntó un superávit de 4.5 mil millones, saldo mayor en 11% al de 2009, cuando se resintieron los efectos de la crisis económica y de la epidemia A H1N1.

Las remesas familiares, dentro de la cuenta de transferencias, se mantuvieron prácticamente sin cambio (sumaron 21.3 mil millones de dólares), como reflejo de la debilidad del mercado laboral en Estados Unidos.

Por lo que hace a la cuenta de capital (registro de movimientos financieros), presentó en 2010 un superávit de 36.0 mil millones de dólares, resultado de ingresos por inversión extranjera directa (IED), de cartera y endeudamiento neto de la banca y sectores público y privado y de salidas por la liquidación del Banco de México de una “línea swap” con la Reserva Federal y el aumento de activos en el exterior propiedad de residentes en el país (31.1 mil millones de dólares, de los cuales 12.7 correspondieron a inversiones de empresas mexicanas en el exterior).

Los ingresos por IED sumaron 17.7 mil millones de dólares, un monto superior en 16.6% al de 2009. Sin embargo, por primera vez en muchos años, los flujos de inversión de cartera excedieron a IED (23.8 contra 17.7 mil millones de dólares). La mayor parte de la inversión de cartera (97%) se invirtió en el mercado de dinero.

Las reservas internacionales netas del Banco de México se elevaron en el año en 22.8 mil millones de dólares para cerrar en un saldo de 113.6 mil millones. Esta importante acumulación de reservas reflejó el esfuerzo de esterilización de las autoridades monetarias, medida que evitó una mayor apreciación del tipo de cambio.

En síntesis, la balanza de pagos reflejó: Un buen desempeño de las exportaciones petroleras y no petroleras, una actividad turística que se recuperó no obstante la mayor incidencia delictiva en el país; remesas familiares acordes con la debilidad del empleo en Estados Unidos; importantes flujos de inversión de cartera por la abundante liquidez y apetito de riesgo de los inversionistas internacionales; una IED debajo de sus estándares de los últimos años; el surgimiento de oportunidades de inversión para las empresas mexicanas en el exterior; condiciones propicias para tomar deuda en los mercados externos; y una menor apreciación del tipo de cambio, resultado de la acumulación de reservas internacionales del Banco de México.

Para más información llama al 01-800-2262668 o síguenos en twitter.com: @bancomultiva o ingresa a

www.multiva.com.mx

Temas: