El sector financiero frente al reto del crecimiento económico

- Hay empresas y familias a las que se les puede prestar sin generar endeudamiento.

Existe un debate en nuestro país sobre qué reformas y acciones se necesitan para que se crezca al ritmo que lo están haciendo otras economías de la región o de Asia. En específico hay voces que argumentan que el sistema financiero no ha apoyado lo suficiente este proceso.

Revisando los montos de financiamiento de los bancos y del mercado al sector privado, la primera reflexión es que efectivamente el nivel del crédito en México es bajo. Un análisis más profundo permite concluir lo siguiente: no es claro si lo que se ve en los datos de los intermediarios es una decisión de negocio propia o un reflejo de lo que sucede en otras áreas de la economía.

Al separar el financiamiento al sector privado en consumo, hipotecario y empresarial se observa que a nivel agregado tanto familias como empresas están poco endeudadas con el sistema financiero. El crédito al consumo representa 3.9 % y el hipotecario 9.2% del Producto Interno Bruto.

Por su parte, el crédito empresarial representa 12% del PIB. Es sorprendente que las empresas tengan un menor monto de deuda que las familias en México.

Es razonable pensar que hay muchas empresas y muchas familias a las que se les puede prestar sin generar un problema de sobreendeudamiento. Hay otros datos que nos revelan una historia diferente en la que las instituciones reflejan lo que sucede en la economía. A continuación describo tres ejemplos interesantes.

La composición de la cartera empresarial de la banca muestra que a nivel de sistema, los cincuenta principales acreditados representan entre 35 y 40% del total. Su cartera de crédito deja ver una alta concentración en pocas grandes empresas, lo que es un reflejo de la situación que prevalece en el país: en muchos sectores hay pocos participantes de gran tamaño. Sería absurdo pensar que la banca tenga una cartera muy diversificada en una economía concentrada.

El financiamiento de la banca por sector de la economía refleja su estructura, es decir, hay financiamiento a actividades del sector primario (por ejemplo la minería), de manufactura y comercio. No hay financiamiento importante a sectores que se han desarrollado en otros países y no en México (por ejemplo la tecnología). Nuevamente, lo que se ve en los bancos es un reflejo.

Los datos de crédito a la infraestructura muestran que su monto es bajo. En esta materia surgen aspectos legales no relacionados con la parte financiera que limitan la actividad (por ejemplo los derechos de vía, los esquemas de licitación, etcétera). Es decir, lo que vemos en el sector financiero muestra la necesidad de modificaciones al marco legal en otras áreas.

Sí es razonable afirmar que la banca puede aumentar el financiamiento de manera importante sin incurrir en riesgos excesivos, es decir, simplemente modificando un poco su nivel de tolerancia al riesgo. Sin embargo, este aumento no podrá ser de la magnitud esperada en el mediano plazo, si no se hacen reformas en otras áreas de la economía. El bajo nivel de financiamiento se puede explicar, entre otras razones, por una combinación de los dos factores descritos en esta columna. Desafortunadamente creo que el impacto en el financiamiento del segundo fenómeno es mayor.

* Director general FUNDEF y profesor del ITAM

guillermo.zamarripa@itam.mx

 

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