Es y será águila
Guillermo Francisco Ochoa, por lo pronto, hará el viaje a Cancún para realizar la pretemporada con su verdadero equipo: el América.
Muchos lo hacían ya en el futbol de Inglaterra defendiendo el arco del Fulham. Rumores que decían que su viaje a Europa era para hablar personalmente con el técnico de aquel equipo, hasta versiones que afirmaron que Guillermo Ochoa ya había presentado exámenes médicos y pruebas físicas.
Todo quedó en chismerío, como suele pasar en estas épocas. Estira y afloja de ambas directivas, intervenciones de promotores y deseos de un portero joven, talentoso y con muchas ganas de superarse.
Al final, resultó que nunca existió seriedad del club inglés, su oferta económica no era conveniente para nadie y Francisco Guillermo Ochoa,por lo pronto, hará el viaje a Cancún para realizar la pretemporada con su verdadero equipo.
Me refiero al América, con el que llegó a un muy buen acuerdo económico con la posibilidad de emigrar en cualquier momento, siempre y cuando sea interesante la propuesta.
Todo parece indicar que Memo y América están en paz y con muchas ganas de seguir luchando para llevarle a su afición lo que tanto ha venido esperando a lo largo de los últimos años.
Esto quedara sólo en el anecdotario de un brillante portero, en algo que, estoy seguro, no es suficiente para derrumbarlo. Al contrario, está por venir el mejor Guillermo Ochoa, ése que todos conocemos, el de las grandes atajadas salvadoras, el líder incondicional de las Águilas.
No sé si será en una, dos o tres temporadas, lo que sí tengo muy claro es que, tarde o temprano, Memo emigrará al futbol de Europa.
Por ahora sólo se debe al América, y América en gran parte se debe a él, por lo mucho que ha hecho en los últimos torneos con esta camiseta.
Una nueva águila
Nicolás Olivera es el nuevo refuerzo de las Águilas. Aquel que llegó al Necaxa en 2006 y que pasara por Atlas y Puebla. Uruguayo de condiciones ofensivas y con buen trato de balón.
Este futbolista terminó llenando los ojos de la directiva americanista por distintas situaciones. La principal tiene que ver con su ya comprobada adaptación al futbol mexicano.
Sabiendo que viene un año complicado para las Águilas, su directiva y cuerpo técnico no quisieron arriesgarse con un extranjero que tardara en acoplarse al ritmo del futbol mexicano.
Cuestionada puede ser la decisión de los mandos de Coapa, sobre todo por su perfil. Es difícil saber si va a tener la personalidad que se requiere para vestir esta camiseta, cuando ha pasado por equipos donde la exigencia es mínima.
Al final será sólo el tiempo el que nos diga si Olivera era el jugador que América necesitaba para cubrir sus carencias en el medio campo.
