Un crecimiento de la economía por arriba de lo previsto

- En 2011, la economía descansará más en la evolución del mercado interno y menos en la demanda del exterior.

Cuán equivocados estábamos la mayoría de los analistas con respecto al crecimiento de la economía en el 2010: De acuerdo con las encuestas levantadas a finales del año pasado, el crecimiento del PIB sería de alrededor de 3.0%, una cifra que quedará muy lejos, para bien, con respecto a la que se reportará en el año, de cuando menos 5.0%.

Lo mismo ocurrió con las estimaciones sobre los empleos formales (trabajadores asegurados en el IMSS) que se generarían en el año. La cifra de cierre quedará muy por arriba de la estimada entonces: Muy probablemente se crearán entre 650 y 700 mil puestos de trabajo, contra 280 mil previstos.

Las menores diferencias entre los pronósticos y la realidad se dieron en materia de inflación y de algunas variables financieras, como tasas de interés y tipo de cambio. Por lo que hace a la inflación anual, terminará diciembre en alrededor de 4.3%, cuando se esperaba en 5.0%. Por su parte, las tasas de interés terminarán 120 puntos base por debajo de la expectativa de hace un año (4.3 versus 5.5%), en tanto que el tipo de cambio cerrará en un nivel 70 centavos por debajo, 12.30 contra 13.00 pesos por dólar.

El asombro que ahora nos causa lo poco acertado de las expectativas para este año aplicó también para los pronósticos que se hicieron para el 2009, cuando muy pocos anticiparon la  magnitud de la catástrofe que se avecinaba

La gran disparidad entre las previsiones y los resultados observados tienen mucho que ver con el ambiente prevaleciente cuando se hicieron. Mientras que a finales de 2008 se sobreestimaron nuestras fortalezas (se pensó que sería suficiente con la estabilidad macroeconómica lograda), en diciembre del año pasado persistía un ambiente frío y pesimista. La economía global apenas salía de una de sus peores crisis. Había condiciones de incertidumbre no sólo en torno a la velocidad de la recuperación, sino también de si habría o no una recaída.

En la desviación del crecimiento de este año con respecto a los pronósticos nos benefició la vigorosa recuperación de la actividad manufacturera norteamericana, una actividad a la que nos encontramos estrechamente vinculados. No se previó la fortaleza de la demanda externa, al menos en tiempo y magnitud. Al respecto, las exportaciones de productos manufacturados, con un crecimiento anual promedio de 31.9% en los diez primeros meses de este año, se ubican por arriba de los niveles registrados antes de la recesión. Las mayores ventas al exterior se concentran  no sólo en la industria automotriz, sino en la generalidad de las actividades exportadoras del país (mientras que las primeras reportan un alza anual excepcional de 62.1% en enero-octubre, el resto de las exportaciones manufactureras aumentó en 23.6%).

Favoreció también en el mayor crecimiento del año la baja base de comparación. Cabe recordar que la caída del PIB de 2009 (6.1%) fue muy superior a la del promedio de las economías emergentes (algunas ni siquiera llegaron a entrar en recesión) y una de las más graves de nuestra historia.

Lo acentuado de la caída de la producción en el 2009 obedeció no sólo al desplome de la economía norteamericana, sino también a la severa contracción del mercado interno, lo que se manifestó en menores gastos de consumo e inversión. El primero comenzó a debilitarse en la segunda parte de 2008, luego de que una creciente cartera vencida de crédito al consumo en los bancos limitó este tipo de financiamiento; en el caso del gasto de inversión, se contrajo luego de que reportó importantes y sostenidos crecimientos que tomaron a las empresas sobreinvertidas cuando inició la recesión. Luego de estabilizarse a mediados de este año, ambos componentes de la demanda global han comenzado a repuntar, aunque en forma paulatina.

En 2011 la economía descansará más en la evolución del mercado interno y menos en la demanda del exterior, lo cual lleva a anticipar un incremento del PIB de alrededor de 3.5%, una tasa que se ubica alrededor del punto medio de lo que se considera el crecimiento potencial (entre 1.9 y 4.3%), de acuerdo con la disponibilidad de recursos y la eficiencia con que se utilizan. Sería bueno, al igual que como ocurrió en el 2010, que la realidad sobrepase los pronósticos.

Para más información llama al

01-800-2262668 o síguenos en

twitter.com: @bancomultiva o ingresa a

www.multiva.com.mx

Temas: