Inadecuada jerarquización

Hay medicina para pobres que se autorrecetan o reciben el medicamento que el empleado de la farmacia, que no es médico, les recomienda

SALUD. A todas luces lamentable, pero cierto: la medicina frecuentemente es instrumento que jerarquiza a la población de acuerdo a su posición socioeconómica. Hay medicina como la de trasplantes que se realiza dado que pueden ser adquiridos órganos comprándolos, o como la inseminación artificial, o como la que requiere de tratamientos con fármacos de muy elevado precio, o del uso, con fines diagnósticos, de estudios como la resonancia magnética, que sólo puede usufructuarla

la gente muy rica.

Hay medicina para la clase media que aún puede pagar para ser atendida en hospitales particulares o tener para comprar un seguro médico privado. Hay medicina para pobres que tienen que autorrecetarse o recibir el medicamento que el empleado de la farmacia, que no es médico, le recomiende. No la hay para gente pobre y no tienen acceso a ella, por no ser derechohabientes del IMSS o del ISSSTE.

Los médicos por sí, muchas veces jerarquizan su actuación con variables no escritas, pues evidentemente ello iría en contra de la deontología médica, como raza, edad, estatus social o cultura; tipo de enfermedad, que delimitan en muchas ocasiones el tipo de atención que prestarán.

Ejemplos de ello hay muchos; unos entendibles aunque no justificables; otros cuestionables y que ponen a prueba a la ética médica. Entre los primeros sobresale la preferencia que se da, tanto en los hospitales del sector público como en los del sector privado, a personas que destacan los citados estratos. Se les atiende con mayor empeño y rapidez. En Estados Unidos, según revisiones que dan fe de ello, se atiende con menor interés a los negros y a los latinoamericanos que a los blancos. Allá también, los negros reciben menor cantidad de analgésicos que los blancos para atenuarles sus dolores.

OS recuerdo que con Adolfo López Mateos (1958-1964) estuvo como director general del IMSS, Benito Coquet. En dicho sexenio se construyó e inauguró el Centro Médico Nacional (hoy Siglo XXI) y bastante se diversificó la cobertura del Instituto. Se construyeron 32 teatros, el Centro Vacacional Oaxtepec, 13 unidades habitacionales, unidades deportivas como la Morelos y la Cuauhtémoc, entre varias otras ramificaciones.

Coquet puso de moda una jerarquización, una cuestionada decisión, el POS, abreviatura de “por órdenes superiores” que se otorgaba para que fueran atendidas en el Centro Médico o en algún otro hospital del IMSS personas que, teniendo dinero y sin ser derechohabientes del Instituto, solicitaban ser ahí atendidas bajo el conjuro de ser influyentes en algún terreno del acontecer político-social. Esto, por fortuna, ya no sucede.

OS comento, y vosotros lo sabéis, que hoy el IMSS es víctima de sus éxitos dado que desde su fundación mucho ha contribuido a prolongar el promedio de vida de miles de sus derechohabientes. Al incrementarse los años de vida paralelamente se han incrementado las enfermedades crónico-degenerativas cuyo tratamiento es muy costoso lo que implica mayor cifra de egresos, amén de que se tienen que pagar jubilaciones por tiempos más amplios, factores éstos, entre varios otros, que hoy lo ponen en serios problemas económicos al grado que lo colocan al borde de su desaparición.

Todos debemos pugnar porque eso no suceda. La seguridad social es la más amplia expresión de solidaridad humana organizada (institucionalizada) con el propósito de proteger la salud, la vida y el nivel de ingreso de sus integrantes y sus familias, frente a los riesgos inherentes a la vida misma como son la incapacidad, la enfermedad y la muerte.

La seguridad social es una responsabilidad colectiva de la sociedad, realizable sólo mediante la acción pública, cuyo cumplimiento se convierte en obligación del Estado y del quehacer colectivo.

TRES APOSTILLAS. Hoy está al frente del IMSS el joven y talentoso Daniel Karam Toumeh que está realizando un buen papel tratando de que las finanzas del IMSS se mejoren…

Está informando, objetivamente, a la población de todas las numerosas y amplias acciones que cotidianamente realiza el Instituto para proteger o restaurar la salud de los cientos de miles de sus derechohabientes…

El jueves pasado se reunió con legisladores, quienes se comprometieron a ayudar, a apoyar al IMSS. Ello tiene que hacerlo pues es un P.O.S., o sea, por órdenes superiores del pueblo de México que no quiere que el IMSS desaparezca, pues sería un abismal retroceso para el país.

SALUD Y SALUDOS.

Temas: