De porteros…

Bernal es el tipo de profesional que nos gustaría mencionar siempre: humilde, sencillo y de intachable comportamiento.

Pablo Carrillo

Pablo Carrillo

La neurona

Sin duda que el anuncio de la despedida de Sergio Bernal constituye una razón más para admirar al que parecía eterno portero de los Pumas.

Toda una vida dedicada al club que lo vio nacer hace más de 30 años, 21 ya como profesional en la Primera División. A lo largo de todas ellas, Bernal se consolidó, no sólo como un magnífico guardameta, sino como un singular profesional.

De la mano de la entrega y el sacrificio, poco a poco se consolido como el titular, después de haber pasado mucho tiempo a la sombra de Jorge Campos.

En el marco de una sencilla, pero muy emotiva ceremonia, Bernal leyó un texto, conmovido hasta las lágrimas, donde mencionó los más de 500 partidos defendiendo el arco universitario.

Habló de su segunda casa: el estadio Olímpico Universitario; "lugar de laberintos, historias y sensaciones únicas".

Bernal es el prototipo del profesional que a todos nos gustaría mencionar siempre: humilde, sencillo, de bajo perfil y de intachable comportamiento; reitero, intachable comportamiento.

Vaya desde aquí mi más sincera felicitación a un profesional, en toda la extensión de la palabra, y a un mejor ser humano, así como un modesto homenaje a un ejemplo para las generaciones futuras.

Ahora toca el turno a Alejandro Palacios, el Pikolín, a Odín Patiño o al jovencito Alfredo Saldívar, para intentar llenar esos zapatos, misión nada sencilla a la luz de la trayectoria, larga y llena de superación de Sergio Bernal.

Por lo que hace a la contratación de Paco Memo Ochoa en el futbol inglés, varias reflexiones acuden a mi mente.

No hay duda de que se trata de un prospecto de talla internacional. A sus cortos 25 años es un compendio de experiencia, de torneos locales e internacionales.

Honestamente que Ochoa pintaba para un porterazo de ligas europeas, sin embargo y a pesar de todo lo mostrado, el hombre, magnífico bajo los tres postes, deja mucho qué desear en el juego aéreo.

Sin duda que de concretarse dicha transacción al Fulham, Ochoa mostraría todo su talento y cualidades, sin embargo, también dejaría clara su incapacidad para defender por arriba, así como su magra corpulencia: le hace falta mucha musculatura. El juego allá es muy físico.

Ojalá que Ochoa ponga en alto el nombre del futbol mexicano, en caso de concretarse la transacción, ojalá, también, crezca mental y físicamente, pues lo necesita para triunfar en la Liga Premier.

Me daría mucho gusto verle triunfar.

Ojalá.

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