México llega a CITES presumiendo supuestos avances en protección de vaquita marina
Asegura que la colocación de rastreadores satelitales en embarcaciones menores y el marcaje de redes de pesca son procesos concluidos

El Gobierno de México presumió en un informe a la comunidad internacional el nuevo acuerdo regulatorio que elimina el 86 por ciento de la zona de prohibición en el uso de redes de enmalle en el hábitat de la vaquita marina, que equivale a 6.5 veces la superficie de la Ciudad de México, publicado apenas el pasado 14 de octubre en el Diario Oficial de la Federación (DOF).
Al comenzar en Ginebra, Suiza, la 81.ª reunión del Comité Permanente de la CITES, las autoridades mexicanas también destacaron el marcaje de las redes de pesca, la instalación de rastreadores satelitales en todas las embarcaciones menores del Alto Golfo de California y el primer proceso legal derivado del intercambio de información, inteligencia y cooperación con Estados Unidos y China, dentro del llamado Grupo de Contacto Trilateral (TCG).
De esta forma, nuestro país intenta cubrir las nueve metas pendientes del Plan de Acción de Cumplimiento para la protección de la vaquita marina y el combate a la pesca ilegal de Totoaba, vigente desde el 13 de abril de 2023.
El documento fue presentado por el gobierno mexicano a la Secretaría General y los 19 países miembros o representaciones regionales de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), que dentro de su Comité Permanente realizarán un balance de los resultados obtenidos en tres años.
El reporte insiste en que el nuevo acuerdo regulatorio “es el resultado de un proceso de revisión riguroso de varias etapas, con la participación del Comité Internacional para la Recuperación de la Vaquita (CIRVA), y las propuestas de comunidades pesqueras locales. Su objetivo es atender tanto la conservación como las necesidades locales para hacer más efectivas las medidas de protección de la vaquita marina”.
En la práctica, la pesca ribereña con redes de enmalle persiste en todo el Refugio de la Vaquita Marina, a excepción de la llamada Zona de Tolerancia Cero, es decir, del polígono de mil 562 kilómetros cuadrados que quedó restringido con las nuevas reglas, sólo se respetan 225 kilómetros cuadrados.
Sin fecha para comenzar a operar
A pesar de que México presenta como concluido el proceso de instalación de rastreadores satelitales en las embarcaciones menores, todavía no termina la colocación de los equipos en San Felipe, Baja California.
Además, en el artículo tercero transitorio del nuevo acuerdo regulatorio, la Secretaría de Marina (Semar), y la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca), se otorgaron hasta 12 meses más de plazo para poner en marcha el sistema de monitoreo de las embarcaciones menores, contados a partir de que tengan el presupuesto asignado.
“Sobre el Sistema de Monitoreo Satelital para Embarcaciones Menores (SiSLEM), México concluyó la instalación de dispositivos satelitales en todas las embarcaciones pesqueras (proceso iniciado en 2025), los cuales ya están operativos. Además, en 2026 se incorporaron sistemas con paneles solares para garantizar su funcionamiento continuo y evitar que sean apagados”, informó el Gobierno de México a CITES.
Asimismo, apenas hace un par de semanas inició en las oficinas locales de la Conapesca en San Felipe, Baja California, y el Golfo de Santa Clara, Sonora, el marcaje de redes de pesca, proceso que el informe ya da por finalizado.
“En cuanto al marcado de artes de pesca, México realizó el proceso para los equipos utilizados en la presente temporada camaronera usando el número del Registro Nacional de Pesca y Acuacultura (RNPA), de cada embarcación. Este procedimiento se repetirá antes de cada temporada, considerando que gran parte de los equipos son reparados o fabricados por los propios pescadores antes de iniciar la pesca”, aseguró.
Se acabó el tiempo
Alejandro Olivera, representante en México del Centro para la Diversidad Biológica, recordó que el gobierno de nuestro país recibió varias prórrogas para concretar el Plan de Acción de Cumplimiento y, justamente en esta reunión 81 del Comité Permanente de la CITES, debe entregar todos los resultados y no sólo otro informe de supuestos avances.
“La propia Secretaría General de la CITES reconoce que México ha completado 92 de las 101 metas, por lo que todavía quedan nueve pendientes.
Las metas que tienen tres años de retraso incluyen compromisos sobre regulación y sitios de desembarque; evaluación y capacitación de las autoridades; inteligencia y acciones contra el crimen organizado que trafica Totoaba; capacitación en artes de pesca alternativas; marcaje de al menos el 50 por ciento de las redes de pesca y desarrollo del programa de pesca alternativa”, enumeró.
Olivera señaló que también hay cuestionamientos sobre compromisos que se dieron por cumplidos, especialmente el monitoreo de las embarcaciones menores, ya que los primeros dispositivos instalados no funcionaron y su sustitución sigue en proceso. “Instalar aparatos no equivale a demostrar que las embarcaciones están siendo vigiladas eficazmente”.
Subrayó que el artículo XIII de la CITES contempla la intervención de la comunidad internacional cuando el comercio perjudica a una especie protegida o cuando los lineamientos de la convención no se aplican a cabalidad.
“Ese es el problema con la Totoaba: continúa el tráfico ilegal y siguen incompletas las medidas para combatirlo, mientras las redes de enmalle utilizadas para su captura también matan vaquitas. Por eso corresponde mantener abierto el procedimiento contra México y adoptar medidas de cumplimiento. El embargo comercial es la medida que estamos solicitando”, manifestó.
Agregó que el gobierno mexicano ya agotó las prórrogas que recibió de la CITES, "y la reunión 81 del Comité Permanente es el plazo fijado para cumplir todos los compromisos del Plan de Acción”, remató.
