Fiscalía de NL investiga a empleada doméstica por robo en San Pedro

|Entre lo robado hay joyas con un valor aproximado de un millón de pesos, 15 mil pesos en efectivo y mil 200 dólares.

Perpetran un robo en una residencia de la colonia Olinalá
Perpetran un robo en una residencia de la colonia Olinalá.Facebook/Diario Nuevo León

La llamada llegó al teléfono fijo de una residencia de la colonia Olinalá. Del otro lado de la línea, un hombre dijo ser sobrino de la propietaria.

No hubo amenazas físicas. Nadie tuvo que forzar una puerta.

La instrucción, sin embargo, fue suficiente para que una empleada doméstica ingresara a la habitación de su empleadora, localizara una caja fuerte y reuniera joyas y dinero en efectivo.

Poco después, varios individuos llegaron a la vivienda a bordo de distintos vehículos.

La mujer entregó los objetos. Se perpetró el robo.

Ahora, la Fiscalía General de Justicia de Nuevo León investiga si la empleada fue víctima de un engaño telefónico o si tuvo algún grado de participación en el delito.

Una llamada, una orden y más de un millón de pesos en bienes

El reporte fue recibido a la 01:15 horas por el C4 de San Pedro, que notificó a las autoridades sobre una presunta extorsión telefónica en un domicilio ubicado sobre la calle Roble.

De acuerdo con los primeros reportes, el hombre que llamó se presentó como sobrino de la propietaria y explicó a la trabajadora que necesitaba dinero y objetos de valor para cubrir distintos pagos relacionados con la vivienda.

La empleada siguió las instrucciones.

Entró al cuarto de la propietaria, localizó las pertenencias y las reunió para entregarlas.

La Fiscalía calcula de manera preliminar que entre los bienes sustraídos se encuentran joyas con un valor aproximado de un millón de pesos, 15 mil pesos en efectivo y mil 200 dólares.

La cifra todavía no es definitiva y deberá ser confirmada mediante la investigación y la valoración formal de los objetos.

Los desconocidos llegaron por la mercancía

La historia tomó un giro distinto cuando varios individuos arribaron al domicilio.

Según los primeros reportes, llegaron en tres vehículos y recibieron los objetos que la empleada había reunido.

Las unidades identificadas por las autoridades son un Volkswagen Jetta blanco, un BYD Dolphin Mini negro y un Nissan Versa gris.

No tuvieron que entrar por la fuerza.

La puerta se abrió para ellos porque, de acuerdo con la versión inicial, la trabajadora creía que estaba cumpliendo una instrucción legítima de un familiar de su empleadora.

Los vehículos son ahora una de las principales pistas de la investigación.

La Fiscalía investiga a la empleada: ¿víctima o posible participante?

Luis Enrique Orozco Suárez, vicefiscal del Ministerio Público, explicó que una de las principales líneas de investigación consiste precisamente en determinar qué ocurrió con la trabajadora.

“Se está analizando si esta empleada doméstica formaba parte de una red o grupo de personas dedicadas a delinquir, o si fue engañada para apoderarse de esos objetos y entregarlos”, mencionó el funcionario.

La Fiscalía también tiene bajo análisis un teléfono celular relacionado con la trabajadora.

“Está siendo materia de investigación un celular que se atribuye a la empleada”, agregó Orozco.

El contenido y los datos que puedan obtenerse del dispositivo podrían ayudar a establecer si existió comunicación previa con los responsables o si, por el contrario, la mujer fue manipulada durante la llamada que recibió en el domicilio.

El detalle que desconcierta a los investigadores

Uno de los elementos que vuelve particular este caso es la ausencia de violencia física.

La empleada no fue obligada mediante la fuerza a abrir la caja fuerte ni a entregar los bienes.

La operación se habría basado en una historia cuidadosamente construida: un supuesto familiar, una necesidad urgente de dinero y la instrucción de entregar los objetos a personas que llegarían posteriormente.

La mujer actuó convencida de que cumplía una orden legítima.

Por eso, una de las preguntas centrales de la investigación es qué información tenían los delincuentes sobre la familia, la vivienda y los objetos de valor que se encontraban en su interior.

La Fiscalía no descarta que los responsables hubieran contado con información previa sobre el domicilio.

La pista de los tres vehículos

El Volkswagen Jetta blanco, el BYD Dolphin Mini negro y el Nissan Versa gris forman parte de la reconstrucción de los hechos.

Las autoridades buscan establecer quiénes viajaban en esas unidades, de dónde provenían y hacia dónde se dirigieron después de recoger los bienes.

La identificación de los vehículos podría ser determinante para llegar hasta quienes acudieron físicamente a la vivienda.

También se trabaja para establecer la identidad del hombre que realizó la llamada y que se presentó como sobrino de la propietaria.

Hasta los primeros reportes, no había personas detenidas por estos hechos.

El “cuento del tío” detrás del robo

La modalidad investigada corresponde a un esquema conocido como “cuento del tío”, en el que un delincuente suplanta la identidad de un familiar o persona de confianza para convencer a la víctima de entregar dinero u objetos de valor.

En este caso, la particularidad es que el engaño no habría sido dirigido directamente contra la propietaria de los bienes, sino contra una trabajadora que se encontraba dentro de la vivienda.

La llamada transformó a la empleada en el último eslabón de una operación que permitió sacar de la casa una cantidad considerable de dinero y joyas sin utilizar violencia física.