Cuauhtémoc Cárdenas creó cisma con salida del PRI
Tras 13 meses de lucha continua, desde la gubernatura de Michoacán, Cárdenas no logró ser candidato presidencial priista

CIUDAD DE MÉXICO, 26 de noviembre.- Fueron 13 meses de lucha continua, la comenzó como gobernador de Michoacán y la terminó como el centro de unidad de la izquierda nacional; el divorcio de Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano de su partido de origen, en el que se formó como político, el PRI, fue de mayor confrontación y polémica en 1987, que la registrada ahora en el partido que fundó hace 25 años, el PRD.
Democratizar al PRI para poner fin al “tapado”, modificar la política neoliberal que generó los mayores niveles de pobreza en el país y llevar al priismo nuevamente al lado de la población, de las masas que dan vida a la nación, fueron las banderas que Cuauhtémoc Cárdenas enarboló para dar la lucha dentro de su partido, el que diseñó su padre, el general Lázaro Cárdenas, pero que perdió ante la mayoría priista que en ese momento lo observó como un traidor y un indisciplinado.
Institucionalización
Cuauhtémoc Cárdenas provocó con su decisión de apostar por el cambio dentro del partido, el momento de quiebre más fuerte que registró el Partido Revolucionario Institucional (PRI), desde que la inestabilidad política de la Revolución cedió poco a poco ante la institucionalización de esa revolución armada.
El registro de los hechos muestra a un político maduro, entonces gobernador de Michoacán, que desde 1986 comenzó a tejer el nacimiento de la Corriente Democrática del PRI, y que tuvo su presentación pública en las páginas del antiguo diario Unomásuno, donde el 14 de agosto de 1986 se dio a conocer la existencia de este grupo de políticos.
Cuauhtémoc Cárdenas, Porfirio Muñoz Ledo y Rodolfo González Guevara fueron los primeros nombres que se identificaron con esa corriente política, que después fue explicada por Ifigenia Martínez, al plantear que el objetivo era generar un cambio interno acorde con la evolución del país, tanto en lo político como en lo económico.
Fue hasta el 1 de octubre de 1986 cuando este grupo dio a conocer el denominado Documento de Trabajo Número 1, que propuso la reconstrucción de la democracia, la recuperación de la soberanía económica y el establecimiento de una cultura de la solidaridad.
La respuesta fue el rechazo general de los priistas a estas posiciones; la evolución de las diferencias llevó a que en marzo de 1987 Cuauhtémoc Cárdenas publicara un escrito que es interpretado por la dirigencia nacional del PRI como una declaración de rechazar cualquier tipo de colaboración del partido.
Ya como exgobernador de Michoacán, Cuauhtémoc Cárdenas y sus compañeros de la Corriente Democrática recibieron la amenaza de expulsión, pero la dirigencia del PRI optó por hacer pública una censura al comportamiento de sus militantes.
No fueron tomados en cuenta
Pero aunque Cárdenas y su Corriente buscaron participar como precandidato a la Presidencia de la República no fue tomado en cuenta en el proceso interno que convirtió a Carlos Salinas de Gortari en su candidato presidencial el 4 de octubre de 1987, y que después llevó a Cárdenas a ser elegido candidato presidencial de los extintos Partido Auténtico de la Revolución Mexicana (PARM); Partido del Frente Cardenista de Reconstrucción Nacional (PFCRN), por cierto nido de lo que ahora se conoce como Los Chuchos; y por el Partido Popular Socialista (PPS).
Derrotado en las urnas en 1988, lideró una coalición de fuerzas de izquierda, con líderes como Ifigenia Martínez y Porfirio Muñoz Ledo, que fundó al Partido de la Revolución Democrática en 1989, al cual renunció anoche.