Fiscal española expone retos globales de la trata: OnlyFans, trabajo forzado y turismo de trasplantes
La fiscal apuntó también a la falta de formación de los jueces en materia de trata de personas, tanto las que tienen fines sexuales —que son principalmente mujeres y niñas— como las laborales, en las que la mayoría son hombres asiáticos de países como Nepal.

María Vilches Fernández, fiscal de la Unidad de Trata de Personas y Extranjería de la Fiscalía General del Estado, apuntó este martes a plataformas en línea como 'OnlyFans' y a la explotación laboral como los principales retos que enfrentar en un contexto de auge y cambios en las dinámicas y modalidades de trata de seres humanos. Además, se refirió también, no tanto al tráfico de órganos, sino al "turismo de trasplantes".
Durante la conferencia "Retos actuales en la lucha contra la trata de personas. Nuevas formas de explotación", en el marco del seminario de la Policía Nacional contra la trata de personas de los cursos de verano de la Universidad Complutense en San Lorenzo del Escorial, la fiscal aseguró que "no son 'managers', sino proxenetas".
En este contexto de nuevas tecnologías, Vilches criticó la exigencia del Tribunal Supremo de una "vocación de traslado" y de "desarraigar" a las víctimas de su zona de confort para considerarlo trata. "Con 'OnlyFans' no existe eso. Se explotan ellas mismas en sus casas", aseveró, para asumir que "probar que se están prostituyendo y que es pornografía es muy difícil".
"Solo pasa en España e Israel", aseguró también sobre el concepto de trata en el que solo se considera si hay traslado. Así, dijo que desde la Fiscalía pidieron que se incluyera esta explotación sexual 'online', aunque asumió que "el margen de maniobra es limitado".
"No esperemos ver a las víctimas de trata con cadenas", comenzó Vilches su conferencia, en la que aseveró que las redes sociales, en especial 'Facebook' y 'Telegram', son los principales lugares de captación de personas con fines de explotación.
La fiscal apuntó también a la falta de formación de los jueces en materia de trata de personas, tanto las que tienen fines sexuales —que son principalmente mujeres y niñas— como las laborales, en las que la mayoría son hombres asiáticos de países como Nepal.
En este sentido, dijo que España es "uno de los principales países de destino de víctimas de explotación sexual", sobre todo originarias de Latinoamérica (70-80 %) y Asia, y también aseguró que se está convirtiendo en un país "de tránsito".
Así, se refirió a una dinámica sobre la que le dieron "la voz de alarma" desde la Red Iberoamericana de Fiscales Especializados en Trata de Personas y Tráfico Ilícito de Migrantes (Redtram), en la que España se ha convertido en lugar de paso de las redes de captación de soldados para la participación en conflictos armados como la guerra entre Rusia y Ucrania.
En cualquier caso, puntualizó que la detección de víctimas subió más de 36 % durante el último año respecto de 2024, año en el que, dijo, "ya se había incrementado".
DESAFÍOS GLOBALES
Vilches matizó también que los delitos de trata de personas pueden darse a nivel nacional y transnacional, y criticó el escollo que supone en ocasiones demostrar el traslado de las víctimas como una condición necesaria para acreditar el delito de trata, ya sea con fines de explotación sexual o laboral.
En cuanto al desafío de la lucha contra las organizaciones criminales, valoró las herramientas de cooperación internacional como Eurojust o Redtram, aunque criticó que "a los jueces muchas veces les da miedo la cooperación porque les supone un trabajo adicional".
Además, insistió en la necesidad de atacar las estructuras económicas que se benefician de estas actividades y dijo que, en el 46 % de los casos en España, hay detrás una organización criminal.
De esta manera, instó a atacar "donde más duele", que es la estructura de negocio, dado que las redes de trata juegan con un margen de beneficio de "más de un 80 %", fruto del "gasto cero" en el que incurren con las personas más vulnerables.
"No lo estamos haciendo y creo que es preocupante. No siempre estamos atacando a las personas que se están lucrando del negocio de la trata", sostuvo.
TRATA EN EL SECTOR AGRÍCOLA
La fiscal de trata explicó también que la trata de personas en el sector agrícola es preocupante, ya que suelen utilizar empresas de trabajo temporal (ETT) para explotar a las personas migrantes.
Se refirió a agricultores y supermercados que realizan estas prácticas y recordó que el artículo 122 del Código Penal establece la responsabilidad "a título lucrativo", es decir, la obligación de llevar a cabo unas "mínimas diligencias" para comprobar que la empresa contratada cumple con la legalidad.
Aun así, sostuvo que la legislación española no contempla un delito de trabajos forzados, lo que les obliga a recurrir a delitos como el de trata laboral, que implican mayores dificultades a la hora de demostrarse.
En este contexto, recordó que los casos de explotación laboral afectan principalmente a hombres y anunció un fuerte incremento en 2025 de víctimas de origen asiático. De hecho, 335 de las 384 víctimas identificadas eran nepalíes explotados en el sector agrícola. En un caso concreto, en La Roda (Albacete), se identificó a más de 300 víctimas.
TURISMO DE TRASPLANTES
Si bien en España casi no existe trata de personas para la extracción de órganos gracias a los "mecanismos de control muy potentes", la fiscal apuntó a esta forma de trata como un modelo extendido en los últimos años, presente en internet y accesible para muchas personas.
En este sentido, avisó de que el desafío actual es el turismo de trasplantes a través de páginas web: personas que se van a otros países, como Kenia o Turquía, a "recibir órganos". Aun así, "es muy complicado demostrar los trasplantes intervivos".
Respecto de la gestación subrogada, auguró que no existirá en España un delito concreto por la misma cuestión de "vocación de traslado".