Cadena perpetua al fundador de Evergrande tras el colapso financiero en China
Hui Ka Yan, el exmagnate que llegó a ser el hombre más rico de Asia, fue condenado tras el colapso de la promotora que desató una crisis financiera en China

El fundador de China Evergrande Group, la promotora inmobiliaria más endeudada del mundo, fue condenado a cadena perpetua por un tribunal chino, cinco años después de que el colapso de la empresa sacudiera la economía y los mercados financieros del país.
Hui Ka Yan, de 67 años, se declaró culpable en abril de ocho cargos criminales, entre ellos malversación, fraude en la captación de fondos y soborno. Evergrande, exlíder indiscutible del sector, impagó la mayor parte de sus pasivos de 300 mil millones de dólares, desatando una crisis inmobiliaria que aún lastra a la economía de China.
De la pobreza rural al auge financiero
La sentencia dictada en Shenzhen, que confisca todos sus bienes personales, pone fin al ascenso desde la pobreza extrema de Hui, criado por su abuela en una aldea de Henan. Hui fundó la firma en 1996 y la expandió con un agresivo endeudamiento. En 2017, su patrimonio neto alcanzó los 45,300 millones de dólares, el más alto de Asia, según Forbes.
Sin embargo, el imperio cayó. Un tribunal de Hong Kong ordenó la liquidación de Evergrande en 2024 y la Bolsa local la excluyó de cotización el año pasado, cerrando una de las mayores historias corporativas de auge y desplome.
Severo impacto social y protestas
Los delitos cometidos causaron un grave daño social. El impago de productos de inversión de Evergrande
desencadenó protestas de miles de pequeños ahorradores de bajos ingresos que perdieron su capital.
“Todos los de a pie hemos pagado el precio”, señalaban los afectados en las redes sociales ante el colapso de sus ahorros.
El tribunal impuso, además, multas de 8,820 millones de yuanes (unos mil 310 millones de dólares) a Evergrande y de 7 mil millones a su filial Hengda, condenando a otros cinco ejecutivos a penas de hasta 18 años de prisión.
Una liquidación compleja y sin salida
La condena difícilmente traerá consuelo financiero inmediato a los acreedores. El proceso de liquidación avanza con lentitud: hasta agosto sólo se vendieron activos por 255 millones de dólares frente a reclamaciones de 45 mil millones.
Fuera de China, los liquidadores batallan para congelar activos de Hui y de su exesposa, intentando recuperar 6 mil millones de dólares en dividendos. Con el fundador inhabilitado de por vida y tras las rejas, concluye el capítulo más oscuro del boom inmobiliario chino.