Buscando a Dios, una simbiosis entre la actualidad y la espiritualidad
La nueva serie de History 2 se adentró en países latinos como México, pero también en Afganistán y Ucrania, con conflictos

Cuando el periodista y productor Jorge Said comenzó a pensar en lo que sería la segunda temporada de la serie Buscando a Dios, la cual se estrena este lunes, nunca pensó verse inmerso en diferentes conflictos bélicos que lo llevarían a pensar en la fragilidad de la vida, sino también en el cambio que tendría que hacer para lograr el proyecto.
Para Said, los conflictos armados y las expresiones culturales en lo que se refiere a la religión no son ajenos en lo absoluto, y menos después de haber cubierto como periodista conflictos como la guerra de Irak, la Primavera Árabe y la guerra de Siria, y es justo esa experiencia lo que le marcó un reto para realizar esta segunda temporada en donde se adentró en lugares como Afganistán y Ucrania.
Esta segunda temporada fue un desafío enorme. ¿Cómo hacer un programa interesante?, ¿cómo poner algo interesante en una oferta televisiva como la que tenemos hoy en día?, ¿cómo tener un concepto atractivo?, una de las misiones de encontrar algo que se dividió en dos ángulos, uno la cercanía con el público latinoamericano y otro con la actualidad, guerra y conflicto, guerra y religión, guerra y espiritualidad. Así comenzamos esta serie con Afganistán, que fue absolutamente sorprendente porque estábamos en Kabul y llegan los talibanes, entonces dio para dos capítulos: el antes de los talibanes y la salida desastrosa de Estados Unidos y la OTAN y el escape nuestro, junto con muchísimas familias que lograron salvar sus vidas gracias a España, que mandó sus aviones; nosotros participamos de los últimos rescates.
A través de la serie fuimos a Siria a ver el Estado Islámico y la religión, cómo es el Estado Islámico y cómo los talibanes quieren cambiar la sociedad actual por un emirato o califato, que es una teocracia, es decir, un gobierno regido por la ley islámica, por la ley de la religión, y lo último fue que llegamos a Ucrania en donde esto se convierte en algo absolutamente inesperado, un conflicto más bien regional se transforma en algo tan grande y tan importante como esto, contra una potencia nuclear que se siente amenazada y que estamos viendo la crueldad a la que pueden llegar”, recordó Said en entrevista con Excélsior desde Chile.

Said y su equipo llegaron a Ucrania el 7 de febrero pasado, 17 días antes de que comenzara la invasión rusa, fue ahí donde el periodista se percató de la resistencia de la población ucraniana que estaba, y está, decidida a no permitir el avance ruso, incluso a costo de la propia vida.
Fue un momento muy complicado porque me encontraba en Mariúpol, el lugar quizá más afectado hoy en día porque no lo van a entregar los rusos, ya que la idea es unir a Crimea con el resto de Rusia, y nos encontramos con que hay una gran resistencia ucraniana que jamás se imaginaron los rusos. Y aquí hay una similitud entre las dos grandes potencias nucleares: Estados Unidos jamás imaginó que los talibanes pudieran llegar hasta Kabul en sólo dos semanas, nosotros tampoco porque estábamos organizándonos para ir a diferentes regiones y todos los días se nos suspendía porque los talibanes habían tomado otra ciudad.
Con Ucrania y los rusos fue lo mismo, nosotros vamos a las provincias fronterizas con Rusia pensando que el ataque iba a ser por ahí y entra el ataque directamente hacia la capital, hacia Kiev. Entonces todo esto nos hizo crear una serie con mucha cercanía, porque en general las series documentales trabajan más con el pasado, con la historia, con los grandes acontecimientos, que fue lo que hicimos en la primera temporada, en esta segunda estamos con la actualidad, con la guerra y el conflicto, con la cercanía y las nuevas tecnologías”, señaló.
Latinoamérica también forma parte de esta segunda entrega de Buscando a Dios en donde países como México, Perú y Cuba aportan su visión de la espiritualidad a partir de su cultura y apoyados en la tecnología, que es como Said y su equipo esperan lograr un acercamiento a las nuevas generaciones.
A México fuimos dos veces al Día de los Muertos, la trascendencia y la idea de la muerte de los mexicanos es tan importante; cómo se vive la muerte allá y también fuimos con la Virgen de Guadalupe, que por la situación de la pandemia nos tocó mucho más reducida la peregrinación que otros años, también exploramos la contribución de estas ideas del sincretismo por parte de los mexicas, de los mayas.
También a Perú, a Cuba con la santería, en un isla donde es muy difícil grabar por las limitaciones políticas, así que tenemos esta serie, que es muy cercana, y de alguna manera vamos a tener una cercanía más grande con las juventudes, especialmente porque fue una serie en la que utilizamos mucho más las redes, mucho más los medios de grabación con teléfonos por las circunstancias de la guerra, que nos obligó a ir a un concepto más híbrido, en la primera temporada nunca hubiéramos grabado ni metido material realizado con celulares ni mezclarlo con imágenes en 4K, esto genera más cercanía con los jóvenes, que utilizan todas estas series”, agregó Said.
Para el chileno, esta experiencia de buscar a Dios, además de una ‘palomita’ más en su trabajo, le dejó como aprendizaje una reflexión en lo que se refiere a la fragilidad de los seres humanos.
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