Gloria y Nellie Campobello, hermanas de arte

Escritoras, coreógrafas, bailarinas y fundadoras de escuelas, la vida y la obra de ambas creadoras se reúne en dos tomos de la serie insurrectas.

thumb
Gloria y Nellie Campobello vestidas de tehuanas.

Pilares de la danza y la literatura mexicanas, coreógrafas, una poeta y narradora y otra la primera Prima ballerina del país en 1942, las hermanas Nellie y Gloria Campobello fueron conocidas y reconocidas durante el periodo que crearon sus obras, de los años 30 a los 60 del siglo pasado; pero en la década de los 70, “comenzó un inmerecido olvido de su legado”.

Por esta razón, la investigadora Patricia Rosas Lopátegui decidió incluir a las Campobello en su serie Insurrectas (Gedisa), que recuperará la vida y la obra de diez escritoras, artistas visuales y periodistas mexicanas pioneras, transgresoras y defensoras de los derechos de la mujer.

Tras la publicación de los dos primeros títulos, Nahui Olin. El volcán que nunca se apaga y Antonieta Rivas Mercado. Torbellino de voluntades, el tercero y cuarto volúmenes están dedicados a las Campobello, El fuego de la creación y El fuego de la creación… continúa, ambos ya en librerías.

TE PUEDE INTERESAR: Imperio, un Maximiliano más humano.

La catedrática en la Universidad de Nuevo México (Estados Unidos) afirma en entrevista con Excélsior que estos tomos fueron difíciles y complicados de confeccionar.

Fue un trabajo más elaborado, porque Nellie acostumbraba a modificar los nombres de ella y sus hermanos, sus fechas de nacimiento, su lugar de origen. Todo cambiaba, así como reescribía su obra cada vez que la reeditaban”.

Pero confiesa que, gracias al apoyo de Jesús Vargas Valdés y Flor García Rufino, biógrafos de las Campobello, pudo avanzar y ofrecer datos verídicos y de calidad.

La egresada del Tecnológico de Monterrey detalla, para ejemplificar, que el nombre legal de Nellie Campobello era Francisca Luna (1900-1986) y Gloria Campobello en realidad se llamaba Soledad Luna (1917-1968), dos de los seis hijos naturales de Rafaela Luna. Y primero se pusieron el apellido Campbell y, posteriormente, lo castellanizaron a Campobello.

De hecho, el primer registro de ellas con los nombres Nellie y Gloria Campobello aparece el 6 de julio de 1929 en el Diario de la Marina de La Habana (Cuba), a donde llegaron como parte de un grupo de danza folclórica que actuaría en Europa, pero no llegaron por falta de presupuesto”, agrega.

La especialista considera que “Nellie es una poeta mayor dentro de la literatura hispana. Yo (1929) es un poemario singular, distinto a lo que se escribía en ese momento; es muy intimista, posee un lenguaje coloquial que impacta, y una gran musicalidad sin seguir las reglas de las vanguardias en boga.

Como narradora, escribió dos novelas: Cartucho, relatos de la lucha en el norte de México (1931) y Las manos de mamá (1937). No olvidemos que fue autodidacta, aprendió a leer y a escribir hasta su adolescencia. Su narrativa se caracteriza por la síntesis, no es un relato tradicional. Ambas novelas son estampas, cuadros de sus vivencias y recuerdos, llenos de un bello lirismo”, añade.

Rosas Lopátegui recuerda que las hermanas Campobello escribieron juntas el prólogo de Ritmos indígenas de México (1940), que buscó preservar las danzas de estos pueblos que conocieron durante sus giras al interior del país, llamadas Misiones Culturales. “Es un libro que nunca se ha vuelto a reeditar y que vale la pena visibilizar”.

Señala que Gloria y Nellie escribían las coreografías que bailaban, como el ballet 30-30, uno de los primeros en reunir a 500 ejecutantes en el escenario en 1931; y fundaron el Ballet de la Ciudad de México y la Escuela Nacional de Danza, que actualmente lleva el nombre de las hermanas.

Eran totalmente distintas en temperamento, personalidad y carácter. Pero en cuanto a los intereses artísticos eran muy similares. Gloria llegó a decir que ambas eran hermanas de sangre y también en el arte”, añade.

Concluye que fueron dos mujeres libres, que vivieron plenamente su vena creativa y su sexualidad. “Nunca se casaron. Nellie tuvo varios amantes, y un hijo que murió cuando tenía dos años; el amor de su vida fue el escritor Martín Luis Guzmán y vivieron su romance durante 40 años. Y el de Gloria fue el pintor José Clemente Orozco. Pero ambos eran casados y los convirtieron en sus compañeros de creación”.

Además de su vida, los libros recuperan fragmentos de sus obras, el prólogo que escribieron juntas y la correspondencia entre Nellie y Luis Guzmán, y tres cartas de Orozco a Gloria.

También se narra la trágica muerte que tuvo Nellie Campobello, quien fue secuestrada al final de su vida por Cristina Belmont y su esposo Claudio Fuentes, quienes fueron hallados culpables y, lamentablemente, consiguieron su libertad.

CONSULTA AQUÍ LAS NOTICIAS DE ÚLTIMA HORA

*mcam