¿Qué significa ‘Pantitlán’? El origen prehispánico de la estación del metro más caótica
¿Sabes qué significa Pantitlán? Conoce qué tiene que ver la historia del lago de Texcoco con una de las estaciones de metro más usadas.

La terminal Pantitlán encierra toda una historia detrás que va más allá de ser un punto neurálgico donde los destinos se cruzan. Conoce qué significa su nombre, así como el origen prehispánico de la estación del metro más caótica de la CDMX.
Para millones de personas que habitan en la megalópolis y en la zona conurbada del Estado de México, este complejo de túneles, puentes elevados y andenes laberínticos representa el epicentro de la rutina urbana.
Aquí conviven ríos enteros de trabajadores, estudiantes y comerciantes que buscan llegar al corazón de la capital. Pero en medio de todos los transbordos, casi nadie se detiene a reflexionar sobre la palabra que da nombre a este coloso de concreto.
“Pantitlán” responde a una geografía específica, pero también parece haber actuado como una profecía involuntaria sobre el destino caótico y vibrante de la estación moderna.

¿Qué significa “Pantitlán”?
De acuerdo con el Gobierno de la CDMX, el vocablo “Pantitlán” se compone estructuralmente de tres raíces náhuatl: pantli (bandera o estandarte), titlan (entre) y pan (ubicación espacial). Es decir, la traducción más aceptada es: lugar entre las banderas.
En la época prehispánica, en este punto había un paso estrecho que obligaba a trasladar las canoas a pie de un lado a otro, entre el agua; las banderas servían como señales de advertencia para quienes transitaban por aquí.
Muy cerca de donde convergían las corrientes que bajaban del Peñón de los Baños y los llanos ribereños, la geología del lecho lacustre presentaba una fractura geológica profunda por la que el agua se filtraba hacia las cavernas subterráneas del manto freático.
Los habitantes de Tenochtitlan, Texcoco y Tlatelolco conocían perfectamente este fenómeno al que denominaban sumidero natural.
Ante el peligro constante que representaba este embudo natural, se colocó un sistema de señalización náutica basado en largos pilotes de madera en el fondo fangoso que bordeaba el remolino.
Se amarraron en sus puntas altas varas con telas y tejidos coloreados que ondeaban con el viento, es decir, un tipo de banderas utilitarias. Al vislumbrarlas en el horizonte lacustre, las personas debían abrir el radio de giro de sus canoas y maniobrar con precaución para evitar que la corriente los atrajera hacia el ojo del torbellino.

Pantitlán: un sitio de ceremonias
De acuerdo con las crónicas de Fray Bernardino de Sahagún, en Pantitlán también se realizaban ceremonias hacia las deidades del agua y la lluvia: Tláloc y su consorte Chalchiuhtlicue (la de la falda de jade).
Los sacerdotes realizaban rituales propiciatorios y depositaban ofrendas en las inmediaciones del sumidero para calmar las aguas y pedir que el remolino no cobrara vidas durante las crecidas de los temporales.
Con la caída de Tenochtitlan en 1521 y la posterior colonización española, a lo largo de los siglos XVII, XVIII y XIX, las monumentales obras del Tajo de Nochistongo y el Gran Canal del Desagüe fueron drenando progresivamente las aguas del Lago de Texcoco.
El antiguo sumidero natural de Pantitlán perdió su ímpetu a medida que el nivel del espejo de agua descendía, dejando al descubierto extensas planicies salitrosas.
¿Por qué el logo de Pantitlán son dos banderas?
La identidad visual del Metro de la Ciudad de México fue creada a finales de los años sesenta por el diseñador estadounidense Lance Wyman, en estrecha colaboración con el arquitecto e historiador mexicano Pedro Ramírez Vázquez.
En sus investigaciones en el Códice Mendoza yen la Matrícula de Tributos, se descubrió un glifo de una bandera que señalaba sitios con el topónimo pan o pantli, además de ocupar el sistema de numeración vigesimal nahua.
El resultado: una bandera representaba gráficamente el número veinte (cempohualli). De ahí que se adoptaran dos banderas ondeando de perfil sobre sus astas, orientadas ligeramente hacia la derecha, para representar a Pantitlán en el metro de la CDMX. Estas honran la etimología náhuatl de “entre las banderas”, así como evocar visualmente la idea de un cruce de caminos.

Pantitlán en el presente
La estación terminal Pantitlán abrió sus puertas formalmente en diciembre de 1981, inaugurada como la nueva terminal oriental de la Línea 5 (Politécnico - Pantitlán), diseñada para acercar a los estudiantes y trabajadores a la zona norte y al Instituto Politécnico Nacional.
Apenas tres años después, el metro se extendió a la Línea 1 (Observatorio - Pantitlán); en 1987, se continuó con la Línea 9 (Tacubaya - Pantitlán) y en 1991, con la Línea A (Pantitlán - La Paz).
Pantitlán es la única estación tetramodal de toda la red del metro capitalino, y una de las terminales de transferencia de pasajeros más grandes y complejas de toda América Latina. Según datos oficiales, registra cerca de 400,000 pasajeros en un día promedio.
Existe una justicia poética en la historia urbana de Pantitlán al convertirse, varios siglos después, también en un torbellino pero protagonizado por seres de carne y hueso.