'El quinto paso' (o cómo aprender a que no todo es tomar), según Arturo Barba y Memo Villegas
El par de actores comentaron su experiencia detrás de esta obra que llegará a la cartelera teatral de la CDMX a partir del 28 de agosto.

Para Arturo Barba y Memo Villegas el teatro es su primer amor dentro de las artes escénicas, así que la oportunidad de estar de nueva cuenta en un escenario, hacerlo por primera vez juntos —como actores y productores— y con un texto cargado de humor incómodo y reflexión, es una aventura que están disfrutando al máximo. Eso es lo que les dio El quinto paso, la puesta en escena dirigida por Daniel Veronese.
“A mí me ilusionó mucho estar en esta obra, porque llevo seis años y medio sin hacer teatro. La última vez estuve en el Helénico con No Show México 2020 y quería regresar, traía ahí una idea de un monólogo sobre alcohol y de pronto dije: ‘Mira, llegó una obra que habla alrededor del tema’; entonces, qué mejor regreso para mí que este texto. Nos fuimos a ensayar a Argentina, fue un proceso muy amoroso, en familia y, como dice Arturo, muy en casa.
Toma de pretexto el quinto paso, que se refiere a los secretos, a la basura que uno trae dentro y que necesita sacar para seguir adelante en la vida, y toma de pretexto ese paso para tener esta situación de dos alcohólicos en recuperación: uno que ya tiene tiempo de sobriedad y uno que es el recién llegado. Esta obra va más de conceptos como amistad, masculinidad, honestidad, verdad, un montón que Arturo podrá sumar muchos más”, compartió Memo en conferencia de prensa.
Tanto Arturo como Memo han sufrido cambios en sus necesidades, han ido creciendo y ampliando su conciencia, han decidido qué sí y qué no en sus vidas, y han ido tomando una parte activa al respecto; por eso aplauden la decisión de convertirse en sus propios productores.
“Creo que le puedo aportar a la sociedad en la que vivo algo para pensar y reflexionar. Estaba como un poco distanciado también de la tabla, porque de pronto fueron 10 o 12 años nada más de producir y de pronto dije: ‘Pero mi vocación real está en contar la historia, en ser histrión’.
“Esto vino en un momento importantísimo porque reafirma muchas cosas; a mí me gusta decir que esta obra empieza siendo el quinto paso del alcoholismo, pero también que es una puerta de entrada hacia la sombra que tiene todo ser humano. Todo mundo está lidiando con algo y la facilidad que tenemos para juzgar sin entender que lo que estamos señalando puede ser el material por el cual podemos ser juzgados también”, explicó Arturo.

El quinto paso es un texto del dramaturgo David Ireland, un alcohólico reformado que conoce el proceso de rehabilitación y que se inspiró en el quinto paso del programa de este proceso para crear este texto.
“Con la venia de los dioses del teatro tocará corazones en los espectadores y se irán de aquí a hablar a un Vips o a un Sanborns o a decir ‘qué pedo con esto’”, agregó Barba.
Por su parte, Memo también explicó que este libreto llegó en el momento en el que estaba pensando en un monólogo sobre el alcohol, y señaló que no hay ningún evento específico que lo llevara a reflexionar su relación con la bebida, sino que hay cosas que están tan normalizadas que las personas no se detienen a pensarlas de otra forma.
El tiempo que dedicas a ciertas cosas ya no te parece tan divertido. No sólo es la clásica nota roja de: ‘Cuéntanos en dónde te descalabraste’, sino que llegar crudo a llamado no está padre, y ahora, en ese momento tan rico de propuestas de cine y tele, ahí a lo mejor me llamó más la atención de ya no salir de fiesta el jueves o el viernes porque el sábado tenemos llamado en el Ajusco. Ahí me empecé a dar cuenta de qué tan normalizado está en mi círculo, en mi país y en mi planeta el alcohol y su consumo.
Te das cuenta de que para todo hay que beber; siempre hay algo donde hay pretexto para beber, sea el inicio, el final, la muerte, el nacimiento, la boda, el bautizo, siempre hay motivos. Yo empecé a economizar mi energía y mi tiempo, porque si no, no me iba a dar abasto, no estaría quizás en tantos proyectos si estuviera crudo.
“Más que un evento en especial, fueron llamaditas de atención de: ‘Hubieras hecho mejor la escena si no hubieras bebido ayer’. La cámara no miente, se ve en cámara tu desvelo, tu piel y pues no me gusta eso para mí, pero son años de darte cuenta y además es una búsqueda eterna de aquí para el real”, detalló el comediante que fue reconocido gracias a El teniente harina.