Kate Hudson: no hay glamour, lo importante es contar buenas historias
La actriz es contendiente en la categoría como Mejor actriz de cara al Oscar del próximo domingo

La categoría como Mejor Actriz es una de las más difíciles a la hora de predecir la próxima entrega de los Oscar. Frente a Emma Stone con Bugonia o Jessie Buckley por Hamnet, además de Rose Byrne por If I Had Legs I’d Kick You y Renate Reinsve por Valor sentimental, Kate Hudson tiene la mejor sonrisa a la hora de hablar de la estatuilla con las canciones de Neil Diamond en Song Sung Blue. Y cuando le preguntamos si al menos subirá al escenario del Oscar para cantar con Hugh Jackman alguna de las canciones del cine, fue la primera en confirmar: “Jamás me negaría a nada que tenga que ver con el Oscar”.
¿Qué fue lo que más te motivó a protagonizar con Hugh Jackman Song Sung Blue, más allá de la música de Neil Diamond?
La historia de amor. A todos los que nos gusta tanto la música, tenemos nuestra propia historia de amor con ella; cuando conoces a alguien que siente lo mismo, es difícil explicarlo. La verdadera historia que contamos en el cine con Mike y Claire, siento que me conecta con ellos en una forma similar, sin tener que decir una sola palabra, con sólo cantar. La música es una forma muy especial de conectarse con la gente. Siento que Mike y Claire realmente vivieron a través de la música.
Así como la historia pasa por los verdaderos imitadores de Neil Diamond, ¿alguna vez te cruzaste en la realidad con alguien que haya imitado a algunos de tus personajes, como aquel rol de Penny Lane con quien tuviste tu primera nominación al Oscar por Almost Famous?
Hay muchas Penny Lane en la calle... En todas las fiestas de Halloween me cruzo por lo menos con tres, sí. Es divertido, muy dulce. Las amo. También están los que me confunden con mi madre (Goldie Hawn) o dicen que nos parecemos mucho, aunque yo creo que nos vemos muy diferentes, hasta que aparece alguna foto de mamá con mi edad y creo que soy yo (risas).
¿Podemos imaginarte cantando a puertas cerradas, en tu niñez, con tu famosa mamá, Goldie Hawn?
Bueno, ella fue la única mujer en mi infancia. Tiene sentido que haya sido siempre el mejor ejemplo que tuve.
Kate apenas tenía 18 meses cuando su madre, Goldie Hawn, se divorció de su padre, el músico Bill Hudson. Desde entonces se crió con su padrastro, el también actor Kurt Russell. Tal cual como en la película Song Sung Blue, ella también se casó con un cantante, el líder de la banda The Black Crowes, Chris Robinson. Aunque se divorciaron en octubre de 2007, con él tuvo a su hijo mayor, Ryder, antes de tener otro hijo con el músico Danny Fujikawa. También estuvo de novia con Matt LeBlanc, famoso por su papel de Joey en Friends. Pero la música siempre estuvo en su corazón antes que la actuación y, gracias a Song Sung Blue, ahora está nominada al Oscar como Mejor Actriz.
¿Cuánto sabías de Neil Diamond antes de cantar tantos de sus temas?
Lo bueno del mundo del cine es que descubrimos siempre algo nuevo. Claro que conocía la música de Neil Diamond y te aseguro que pensaba que sabía mucho más, hasta que llegó el momento de contar esta historia. Conocía las canciones más populares de karaoke, las que crecí cantando. Pero fue hermoso descubrir temas nuevos que nunca antes había escuchado, como I’ve Been This Way Before, que cantamos al final. Tampoco conocía Cherry, Cherry o Soolaimon. No puedo creer lo increíble que es este hombre como compositor por tanta esperanza en sus letras. Fue un descubrimiento maravilloso
En la película Hugh Jackman imita al imitador de Neil Diamond. En tu caso, ¿tuviste que imitar a la esposa del imitador?
En realidad ni siquiera es la perfecta música de Neil Diamond. Es su música, pero nosotros también le agregamos nuestras propias armonías. Digamos que es una colaboración grupal. El estudio de grabación es el espacio más feliz de mi vida. Por mi lado, cuando llegó el momento de cantar como Claire, traté de buscar lo mejor que yo podía agregarle a la canción. La idea siempre fue cantar con Hugh como corista, para ser su apoyo. Pero en algunas canciones, Claire solía tomar la delantera y hacer lo suyo, improvisaba bastante. Al final, ella hacía lo que quería.
¿Por qué crees que la magia del cine brilla tanto al momento en que te vemos cantar a dueto con Hugh Jackman?
Los dos tenemos eternos entrenamientos musicales. Nos encontramos en cierto momento de nuestras vidas donde contamos con suficiente experiencia como para poder crear estos roles tan perfectos para nosotros, en el momento correcto.
¿Te identificas en algo con la verdadera Claire Sardina?
No lo sé... pero hay muchos aspectos de Claire que amo. Es una persona que siempre fue muy abierta con tanto sufrimiento y me encanta la forma en que siempre luchó para encontrar la luz. En ese sentido, puedo identificarme bastante. Me gustan cada uno de los temas que escribieron en el guion, aunque los sacaron de un documental que muestra la historia real. Es como si fuera la letra de una canción, una carta de amor contando cómo se sobreviven los peores momentos. Durante todo el rodaje sentimos que el verdadero Mike estaba con nosotros.
¿Qué tan difícil fue filmar las escenas donde tuviste que actuar como si te faltara una pierna?
Me tomé mucho tiempo para investigar. Vi más de mil videos de YouTube porque quise entenderlo todo: la clase de prótesis que usan, qué tan dolorosas son, cuánto tiempo se necesita para acostumbrarse a ese dolor. Lo que descubrimos es que se necesita un esfuerzo mental antes que el físico. Trabajé bastante en ese tema, aunque el guion también ayuda muchísimo. La escena fue muy intensa, con una prótesis de verdad. Tuve que esconder mi pierna atrás para mover la prótesis que se desplazaba con mi extremidad. Fue divertido hacerlo tan creíble como para desaparecer en tu mente y creer que me faltaba una pierna de verdad.
¿Es tal vez la escena por la que te nominaron al Oscar?
Y... para mí fue lo mejor del mundo. Es una actuación que amé tanto... porque no solemos tener oportunidades así. Siempre queremos sentirnos bien como artistas, buscando nuestras propias experiencias individuales, pero que la gente también las disfrute. Yo crecí con actores, crecí en una familia de actores. Desde afuera puede parecer que todo es glamour, pero no. Lo importante para nosotros pasa por contar buenas historias.
¿Crees que el acento también influyó en la nominación?
El acento de Wisconsin es algo que ya llevo impregnado. Pero también trabajé con el mismo instructor de dialectos que Hugh, Jess Platt; es increíble. Estaba en el estudio siempre con nosotros. De repente decíamos alguna palabra y él decía: “No suena como Wisconsin”, aunque la verdadera Claire las usaba conmigo al hablar. Tuve que aprender diferentes formas de decir las vocales... los acentos es algo que me encanta hacer.
¿Hasta qué punto influenció el director Craig Brewer?
Hubo varias ideas muy importantes. Una vez se me acercó diciendo que quería que yo sintiera que quería rascarme la pierna, porque ese movimiento podía mostrar que ya no tenía esa extremidad. Era una forma de mostrar que Mike nunca más me iba a ver así. En la escena del auto al final con Hugh, por ejemplo, apenas dijo: “respira un poco más profundo”. Era importante mostrar que algo malo estaba pasando justo antes del gran concierto.
¿Y tu escena favorita?
Alguno de los momentos musicales. La primera vez que cantamos juntos después del accidente es maravilloso. Especialmente porque siento que es el renacimiento de Claire y de la relación entre ellos. Es la escena más emocionante para mí porque es donde ellos encuentran de nuevo el amor, la mejor forma de conectar sus almas. Amo esa escena. Es lo que todos buscamos en el amor, cuando nos sacrificamos por alguien sin importar lo que pase.
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