¡Abrazos y baile! Los reyes de Países Bajos rompen el protocolo en el vestidor del asombroso Curazao
Los reyes Guillermo Alejandro y Máxima Zorreguieta armaron una fiesta inédita en los vestidores de Curazao tras el histórico empate 0-0 ante Ecuador en el Mundial 2026

Un festejo real e inédito rompió los protocolos de la Copa del Mundo 2026. El rey Guillermo Alejandro y la reina Máxima Zorreguieta, monarcas de Países Bajos, bajaron directamente a los vestidores del Kansas City Stadium para celebrar, abrazar y bailar junto a los futbolistas de la selección de Curazao el histórico empate 0-0 conseguido frente a su similar de Ecuador.
La sorpresiva eufórica visita real ocurrió pocas horas después de que el combinado neerlandés venciera 5-1 a Suecia en Houston. Los monarcas volaron de inmediato desde Texas a Kansas acompañados por su hija menor, la princesa Ariane. Cabe destacar que de los 26 jugadores inscritos por el cuadro caribeño, 25 nacieron en Países Bajos, ya que Curazao es un territorio autónomo perteneciente al reino neerlandés.
"Bailan y nada es demasiado para ellos"
La presencia de la corona europea desató la locura en el plantel. El experimentado técnico Dick Advocaat, estratega de Curazao, no ocultó su profunda admiración ante la sencillez mostrada por los jefes de Estado en la intimidad del equipo.
"Ver cómo el rey, su esposa y su hija encajan en nuestro grupo es algo que despierta mucho respeto. Sonríen, bailan, nada es demasiado para ellos, y se les ve irradiar alegría", declaró Dick Advocaat.
Por su parte, el mediocampista Tahith Chong, exjugador del Manchester United, calificó la experiencia como un momento insuperable: "Tenerlos en un partido así, en el que conseguimos nuestro primer punto en la historia, es increíble", apuntó. El propio rey Guillermo Alejandro reconoció a la cadena RTL-TV el orgullo de tener "el doble de equipos a los que animar" en la justa.
Una muralla histórica llamada Eloy Room
El punto rescatado ante el cuadro sudamericano representa la primera unidad mundialista en toda la historia de la isla caribeña. La hazaña se consolidó gracias a una noche monumental del arquero Eloy Room, quien firmó 15 atajadas, registrando la segunda cifra más alta en la historia de los Mundiales y lavando la cara del equipo tras debutar con una dolorosa derrota de 7-1 ante Alemania. El representativo de Curazao cerrará su participación en el Grupo E el próximo jueves cuando se mida ante Costa de Marfil en Filadelfia.