Joselo Rangel explora la fantasía y la familia en su libro Final feliz

El músico de Café Tacvba reúne 12 cuentos donde mezcla experiencias personales con imaginación, abordando temas como la infancia, la fe y la vida familiar.

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Joselo Rangel confesó que en su infancia comenzó a ser lector de ciencia ficción y sus relatos están vinculados con la música.Foto: Juan Carlos Talavera

Un avión podría desplomarse ante la falta de fe del piloto, mientras los habitantes de un pueblo distante acarician la posesión de una escama de dragón, un niño descubre portales que lo podrían llevar a otra dimensión y una bestia es asesinada por el bien de la unidad familiar.  

Todo esto ocurre en Final feliz, de Joselo Rangel (Minatitlán, 1967), que publica una antología con 12 cuentos extraídos de la realidad que hablan de la familia, la infancia, los escritores, el mundo del libro, la fe y la mitología.

Estos cuentos parten de experiencias personales que llevo al extremo. Nada de lo que está aquí escrito sucedió realmente, pero lo que sí es cierto es que (en la vida diaria) encuentro personajes que quiero llevar al extremo o, quizás, alguna frase que escucho por ahí”, explica el escritor, compositor e integrante de la banda Café Tacvba

Sin embargo, asegura que una de las cosas que tiene este libro es que aborda el tema de la familia. De ahí que en esta antología incluya un cuento dedicado a la figura materna, otros a la figura paterna y a la relación con los hijos. “También hay un cuestionamiento sobre lo que viven los esposos en torno al sexo y cómo cambia la dinámica al tener hijos”.

¿Cuál es su búsqueda en el cuento?, se le pregunta al también autor de Crocknicas marcianas y One Hit Wonder. “La intención es experimentar con la realidad, porque mis cuentos no son realistas. Claro que hay ciertas dosis de lo que podíamos llamar realidad, pero mi mente funciona de esta manera y todo el tiempo me pregunto: ¿qué pasaría si existiera una mascota que educara a los padres?, ¿qué pasaría si los escritores vendieran su alma al diablo como ocurre con ese mito de que los bluseros o los rockeros lo hacen?, es decir, me gusta jugar con ese tipo de ideas”, plantea.

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Final feliz aborda temas como la infancia, la fe y la mitología.Foto: Juan Carlos Talavera

Rangel asegura que en su infancia comenzó su hábito lector con libros de ciencia ficción. 

“Desde los 10 años me acerqué a la ciencia ficción y se despertó en mí la pregunta del what if?, es decir, ‘¿Qué pasaría si…?’, que es una de las preguntas que se hacen los autores de ciencia ficción”.

Además, asegura que el relato, debido a su extensión, podría estar ligado a la música. “Yo leo más novela que cuento, pero comparo el cuento con el hecho de que escribo canciones de tres o cuatro minutos y es en ese tiempo en el que debo expresar algo, un sentimiento o decir algo. Entonces, yo creo que hay una relación entre canciones y cuentos”, asevera.  

¿Hay un vínculo entre ambas escrituras?

A mí me vienen las ideas y no sé hacia dónde las voy a dirigir. A veces, éstas terminan siendo una canción, un cuento, un dibujo o sólo una idea que disfruto ver, porque no estoy dirigiendo las cosas, y eso me gusta; es como conocerme a mí.

“A veces no sé qué es lo que estoy sintiendo hasta que escribo, pero lo que sí noto es que las canciones se mueven más hacia los sentimientos de rabia, amor y frustración, mientras que los cuentos los veo como una forma de jugar con la fantasía y ser alguien que no soy y llevarlo al límite”.