Jaime Siles: “Dudo mucho que, como seres humanos, seamos mejores que un griego del siglo V a.C.”
El poeta y filólogo valenciano, ganador del Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana 2026, reflexiona sobre los límites del progreso científico, la importancia de la tradición y los vínculos entre lenguaje, identidad y poesía.

Al poeta, filólogo y latinista valenciano Jaime Siles (1951) le preocupa que la humanidad no ha evolucionado en su condición espiritual de la misma manera que lo ha hecho en el orden científico y material.
“Me preocupa la historia y, sobre todo, ver que la técnica y la ciencia, la medicina, se han desarrollado exponencialmente. Pero dudo mucho que, como individuos, como seres humanos, seamos mejores que un griego del siglo V a.C. o que un romano del siglo I a.C.”, afirma en entrevista.
Pero, a pesar del avance de la ciencia, el ensayista advierte que se debe cuidar su mal uso. “Nos ha enseñado mucho. Es imposible vivir ajenos a la ciencia. Ésta es admirable en sus métodos y en sus conclusiones. El problema es su mala aplicación. El hombre, que la necesita, debe prevenirse contra su mal uso”.
Con una obra construida a partir del lenguaje y la identidad, el ganador del Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana 2026 será uno de los participantes destacados en la octava edición de la Feria Internacional del Libro de las Universitarias y los Universitarios (Filuni), que tiene a la Universidad de Valencia como invitada de honor; y ofrecerá una conferencia sobre las revistas culturales y un conversatorio sobre su poesía el 27 y el 30 de agosto, respectivamente.
Tengo dos temas fundamentales en mi escritura: el lenguaje y la identidad. Creo que el Yo es un producto del lenguaje y que la poesía es algo así como la cuarta persona gramatical. Esos dos ejes están muy unidos en mi poesía. Y veo, dentro de ellos, cómo verbalizar la realidad”, explica desde España.
El traductor de nueve idiomas destaca que lo más importante en su obra es la filología. “Y, en concreto, la filología clásica, es la que más me ha ido conformando mentalmente. Me ha dado un método, una manera de leer, una hermenéutica, una forma de interpretar los textos y un modo de entender la literatura, no sólo la antigua, sino la moderna”.

Siles, quien empezó a escribir desde los 18 años y es autor de unos 30 poemarios, está convencido de que “la poesía contemporánea sigue abrevando de la literatura clásica, porque es muy difícil escribir fuera de la tradición.
Hasta las vanguardias históricas ya pertenecen hoy a la tradición. Es imposible escribir sin tradición, porque ésta es la que nos da una seguridad, un anclaje; nos enseña cómo otros, antes que nosotros, han solucionado distintos problemas de expresión”, agrega.
El crítico literario y teatral, quien habla cuatro idiomas, confiesa que le gusta “la otredad, los viajes, otras lenguas; eso es lo que enriquece nuestro mundo, nos da una visión diferente de las cosas, nos enseña a ser contemporáneos a nosotros mismos”.
Señala que la poesía hispanoamericana fue muy importante para su generación, pues era el modo de conectar con la modernidad; y que la literatura y la filosofía mexicanas han sido vitales en su formación.

En México no sólo tienen grandes poetas, sino también ha habido un gran pensamiento filosófico. Admiro mucho a José Vasconcelos, y a Alfonso Reyes. Eso es un imperio de conocimiento.
“Me gusta la poesía de Salvador Díaz Mirón, la del grupo de Los Contemporáneos, sobre todo la de Gorostiza, Pellicer y Novo. Y, después, la de Octavio Paz, quien me honró con su amistad. También la de José Emilio Pacheco, Jaime Sabines, Elizondo y David Huerta”, detalla.
En la Filuni hablará sobre las revistas culturales, en especial las literarias.
Es un tema que me ha interesado siempre, porque mi generación, antes que en los libros, publicábamos en las revistas. Fueron determinantes para la creación de distintas generaciones. Nos daban un termómetro de lo que se escribía, eran una manera de ver hacia dónde iba la poesía. Son el espejo de estos cambios y movimientos”.
Indica que le gusta leer su obra. “Es una manera de aproximarme al público. Creo que el personaje fundamental de la literatura nunca es el autor, sino el lector y no lo conoces. El lector de poesía es más activo que el de novela; su colaboración es absoluta, el poema existe de verdad en el lector, lo llena de sentido”.
Tras su jubilación como docente, Siles está lleno de proyectos.