¿Bendita Educación? El libro que te muestra si el sistema educativo sigue siendo funable
¿Sigue siendo "funable" el sistema escolar? Descubre 'Bendita educación', el libro de Cuauhtémoc Miranda que explora la memoria, la infancia y las prácticas educativas que hoy serían canceladas.

En un ambiente cercano y reflexivo, el libro Bendita educación del autor Cuauhtémoc Miranda fue presentado ante un reducido grupo de asistentes, entre familiares, alumnos y colegas que se dieron cita para escuchar una conversación que fue mucho más allá de la literatura: una exploración de la memoria, la educación y la vida cotidiana.
La voz de ‘Malcolm’ presenta historias para la era digital
La presentación estuvo a cargo del mismísimo ‘Malcolm el de en medio’ —o bueno, para no hacer comercial, de quien le da voz en México y que también fue su exalumno: Carlos Díaz Tufinio. Su introducción, sin caer en demasiados spoilers, destacó la pertinencia del formato breve en una época dominada por la inmediatez digital.
“Hablar de los cuentos cortos viene como anillo al dedo a nuestros tiempos tan inmediatos”.
En un mundo de estímulos rápidos —vídeos de segundos, publicaciones fugaces—, los relatos de Miranda encuentran su lugar como pequeñas cápsulas narrativas capaces de atrapar al lector.

De lo cotidiano a lo universal: el estilo de Cuauhtémoc Miranda
La obra reúne diez cuentos breves escritos con una prosa directa, fluida y profundamente coloquial. Para Díaz Tufinio, esta elección estilística es uno de los grandes aciertos del libro: “Tiene un lenguaje muy fresco, bastante social… no se complica”, explicó. Esta sencillez permite que las historias se sientan cercanas, casi como una conversación entre autor y lector.
Pero más allá de la forma, el fondo de Bendita educación toca fibras universales. Los relatos exploran momentos de la infancia y juventud que, aunque lejanos en el tiempo, permanecen vivos en la memoria: “Hay momentos incómodos, injustos, dolorosos… que siguen viviendo en nosotros”, señaló el presentador. Se trata de experiencias que, en muchos casos, reflejan la realidad de generaciones enteras en México.
Uno de los elementos más destacados de la obra es su capacidad de evocar imágenes con pocos recursos. En palabras de Díaz Tufinio: “En cuatro o cinco hojas te transporta a un escenario… eso es lo que uno viene buscando”. Al final, el libro se convierte en una invitación a despertar a la imaginación, una cualidad que, según ambos participantes, se ha ido perdiendo en la era digital. “La literatura tiene esa potencia de permitirnos seguir imaginando”, afirmó.

Relatos ‘funables’ y el origen de Bendita Educación
Por su parte, Miranda compartió el origen del libro, que se remonta a los días de encierro durante la pandemia. “Me puse a escribir… ya tenía algunas ideas y comenzaron a salir una tras otra”, recordó. De los diez cuentos, cuatro tienen un carácter autobiográfico: “Dos son vivencias mías y dos de mis padres”, explicó. Estas historias incluyen desde la experiencia de su padre como boxeador hasta anécdotas escolares que marcaron su infancia.
Uno de los relatos más significativos da nombre al libro y aborda, desde la ironía, el sistema educativo. “No sabes si es por algo bueno o malo, pero sigue siendo bendita”, comentó el autor. A través de estas historias, Miranda retrata prácticas educativas del pasado que hoy resultarían funadas o cancelables, pero que dejaron huella en quienes las vivieron.
El libro también incorpora relatos inspirados en historias ajenas, como la de un joven en un concierto de Ariana Grande o la de un chef en un contexto bélico. Todas ellas comparten un mismo eje: la universalidad de las emociones. “Las historias se repiten… lo que cambia es el lugar, pero los sentimientos son los mismos”, reflexionó el autor.
Otro de los aspectos que distingue a Bendita educación es su uso del lenguaje. Lejos de la rigidez literaria, Miranda opta por dejar que los personajes hablen con su propia voz. “No quise interpretar a los personajes, quise que ellos hablaran”, explicó. Este recurso permite que cada cuento tenga una identidad propia, con voces que van desde un niño hasta un trabajador de la construcción.

La obra también plantea una reflexión sobre el acto de leer. En un momento donde todo parece estar explicitado —imágenes, videos, redes sociales—, el libro reivindica el papel activo del lector. “Yo entrego la mitad de la historia y el lector crea la otra mitad”, afirmó Miranda, retomando una idea fundamental de la literatura: la complicidad entre quien escribe y quien lee.
Durante la charla, el autor también abordó las dificultades de publicar en México, especialmente para quienes no cuentan con reconocimiento previo. Sin embargo, su mensaje fue claro: persistir. “Escriban, no quiten el dedo del renglón”, aconsejó a los jóvenes presentes.
Más que una simple colección de cuentos, Bendita educación se presenta como un mosaico de experiencias cotidianas que invitan a la reflexión. Desde la crítica al sistema educativo hasta la nostalgia por la infancia, pasando por la importancia de escuchar a los abuelos —“son como la universidad”, dijo el autor—, el libro propone una mirada honesta y cercana a la vida.
En tiempos donde la velocidad domina, la obra de Cuauhtémoc Miranda apuesta por la pausa, la memoria y la imaginación. Porque, como quedó claro en esta presentación, a veces basta un relato breve para reconocer en él toda una vida.
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