Música, flores y platillos: capitalinos honran a sus difuntos en Panteón de Dolores

Visitantes compartieron historias sobre el legado de sus deudos, la continuidad del duelo con el paso de los años y el mantenimiento de las costumbres familiares.

Familias acuden al Panteón de Dolores a recordar a sus muertos este 2 de noviembre
Familias acuden al Panteón de Dolores a recordar a sus muertos este 2 de noviembreFoto: @OVIALCDMX

Cientos de capitalinos acudieron en familia al Panteón de Dolores a recordar a sus difuntos.

Trabajando en equipo, los integrantes de diferentes generaciones desde los abuelos, hijos, nietos y bisnietos enchularon las tumbas con flores de cempasúchil, de nube o garra de león, papel picado de colores y hasta tapetes de aserrín.

Llevaron la comida que más les gustaba a sus seres queridos y en bocinas o radios portátiles sonó la música que sus muertos escuchaban.

La señora Francisco Huerta fue a visitar a su esposo quien partió apenas hace dos años.

“Es que a él le gustaba todo esto. Más que nada, él era muy, le gustaba hacer los arreglos, incluso él venía a pintar la tumba cuando él existía todavía. Le gustaba que quedara bonito, pusiéramos lo que es la tradición, las flores de pues, de lo que es la tradición”, dijo

Ana Lilia Arriaga fue a visitar a su abuelo quien murió hace varias décadas.

"Ya hablé con él, ya platiqué con él desde que llegué, ya hablamos, le dije que pues que no lo he olvidado, que es parte de mi familia y pues yo no lo he olvidado nunca. Porque fue muy querido, era muy cariñoso con nosotros", expresó.

Las familias sacaron las recetas que han pasado de generación en generación para preparar los platillos más especiales que amerita la ocasión.

Las familias desarrollaron un vínculo muy especial con sus muertos, al grado de que algunas aseguraron que sintieron su presencia.

Fue el caso de la familia de Karla Jiménez quienes sintieron la presencia muy cercana de su hermano.

“Nos sorprendió, qué cree que venimos este hace 15 días, 20 días venimos y estábamos los tres, mi esposo, mi hermana y yo y uno de mis hijos. 
Y la empezamos a arreglar, estábamos cantándole, le encantaba la música a él, entonces, siempre que venimos traemos una bocinita y le ponemos la música que él más le gustaba y él estábamos cantando a mi hermana y yo y este le digo a mi hijo, tómanos una foto de acá de este lado y nos la toma y ya llegando a la casa al otro día mi hijo me dice bien espantado, no me vas a creer, le digo, ¿qué? dice, ven a ver la foto y me enseña las fotos y me decía ahí estaba mi tío Bryan y estaba en un árbol que está acá atrás de nosotros recargado.

"Les pasamos la imagen para que lo chequen sí vienen, sí existe, a nosotros no nos da miedo que él esté aquí porque significa mucho para nosotros, era el amor de nuestra vida", relató.