Nuevo formato de Champions
Al nunca terminar de madurar el viejo proyecto de un torneo Europeo en formato de Liga, que hace muchos años, casi clandestinamente, vienen estudiando inversores privados con la complicidad de algunos de los grandes clubes del Viejo Continente, aparece esta nueva ...
Al nunca terminar de madurar el viejo proyecto de un torneo Europeo en formato de Liga, que hace muchos años, casi clandestinamente, vienen estudiando inversores privados con la complicidad de algunos de los grandes clubes del Viejo Continente, aparece esta nueva iniciativa, ahora sí, avalada por la UEFA y la Unión de Clubes Europeos (ECA), de un cambio en la estructura de la Champions League.
UEFA confirmó recientemente la reunión con la ECA, que había dado como primicia el Wall Street Journal. Entre las novedades de esta potencial nueva versión del torneo continental destaca la idea de asemejar la competencia a un formato de Liga tradicional distribuyendo los equipos en cuatro grupos de ocho, lo que haría que la primera fase cuente con catorce jornadas. Pero la gran innovación, que ha despertado las alarmas en todas las ligas nacionales, es que la propuesta incluye jugar los fines de semana los encuentros a partir de octavos o cuartos de final, lo que significaría que las ligas nacionales deberían pasar a jugarse los días de semana.
Esto no sólo está generando polémica, sino que ha levantado en armas a los jerarcas de los torneos locales. Javier Tebas, presidente de la Liga Española y el más mediático dirigente de la ligas europeas, está pidiendo una reunión con homólogos de otros países para tratar el tema. El español sostiene que la nueva iniciativa será perjudicial para la mayoría de los clubes y que es imposible que se puedan generar los 800 millones de euros de beneficios que manifiestan los impulsores del proyecto.
Con una mirada global pensando (en este caso), el mandamás ibérico, que fue recientemente tentado para convertirse en el máximo ejecutivo del Calcio y la Premier, declaró: “Hay que repartir con muchas ligas, en el seno de países que no tienen medios, no hay que hacer más ricos a las estrellas del futbol”. Sostuvo que lo propuesto amenazará la supervivencia de los torneos locales.
Si bien las palabras de Tebas claramente llevan intrínsecas la defensa del negocio propio, considero que tiene razón, que un cambio en la exitosa estructura actual sería contraproducente.
Además del impacto económico en los clubes pequeños y en ligas menores, lo más peligroso y preocupante es que puede tener consecuencias negativas en el desarrollo deportivo a mediano plazo del deporte en el continente.
Cuando el enfoque en el negocio carece de una mirada deportiva, se corre el riesgo de terminar matando la gallina de los huevos de oro.
