Añejas tradiciones…
Desde antes de la colonización española, en nuestro país se guardaba un culto especial para nuestros muertos, al paso de los siglos esa cultura ha permanecido y se ha fortalecido al grado de ser motivo de admiración, estudio y respeto de otros muchos países. El boxeo, ...
Desde antes de la colonización española, en nuestro país se guardaba un culto especial para nuestros muertos, al paso de los siglos esa cultura ha permanecido y se ha fortalecido al grado de ser motivo de admiración, estudio y respeto de otros muchos países.
El boxeo, guardando siempre la proporción de una cosa y la otra, es también una cultura con la que vivimos desde que nacemos en estas tierras maravillosas y con la que nos vamos. Y la referencia exacta es porque hace un año exactamente estuvimos por estas mismas fechas en la ciudad de Aguascalientes, tierra de gente buena y constatamos el orgullo con el que mantienen, incrementan y disfrutan como en muchas partes de nuestro país esos ritos y manifestaciones que nos permiten estar inmersos en un formidable mundo fantástico de convivencia de manera distinta por la imaginación que se despierta, con los boxeadores de época de México por ejemplo, como Raúl Ratón Macías, Rodolfo Chango Casanova, Salvador Sánchez o bien con los vivos como Juan Manuel Márquez, Rubén Olivares y Ricardo López, quienes acompañaban en franco divertimiento a una de las hermosas catrinas que en las amplias alas de su sombrero portaba, orgullosa, las fotografías de estos personajes.
Será, como dice el verso popular, que con el roce y la amistad cotidiana, que dictan nuestras costumbres, caminamos de la mano con la muerte como si ello nos produjera el buen estado de ánimo. Por lo menos así lo vi en la expresión de esas catrinas que se muestran en la ciudad hidrocálida.
José Guadalupe Posada dio al mundo su creación maestra, La Catrina, que hoy adorna millones de calles, paredes, recintos y que se mofa de políticos, científicos, albañiles, plomeros, bomberos y hasta de curas, por supuesto, de los deportistas, al fin que sin importar el rango o condición social TODOS seremos, en el futuro, unos más largo que otros, parte de esa comitiva que camina al lado de ese especial personaje.
Al lado de las monumentales catrinas, la flor de cempasúchil, las veladoras, el pan de muerto, la ofrenda completa con todo y su buen pisto, por aquello de que al difunto o difunta le gustaba aclararse la garganta, hay también un cuadrilátero, como para corroborar que una cosa camina con la otra. Y la gente, por costumbre, bien añeja se alista para asistir a la función que ustedes podrán ver en Cadenatres. Ahí se presentará Patricia La Elegante Ramírez, que dará gusto a la pupila cuando enfrente a la estadunidense Victoria Cisneros.
Aguascalientes permite promover las buenas tradiciones y hacerlas agradables, así pasa con el boxeo, que presenta buenos peleadores en las distintas funciones en el año. Alfonso Zamora, medallista olímpico mexicano y ex campeón del mundo es, entre otros, quien trabaja para establecer un buen nivel de boxeo. Vamos, pues, a trabajar a Agüitas, como también se le conoce a esa ciudad. Disfrutemos del boxeo y de esas añejas tradiciones que tan sólo, modestia aparte, México permite disfrutar y mostrar orgullosos al mundo entero.
